La idea inicial
surge como consecuencia de la detección de
una oportunidad de negocio, pero ¿dónde
puedes encontrar ideas para tu empresa?
Experiencia
profesional previa
Estudios
Hobbies / aficiones
Habilidades
Detección de necesidades de mercado o de sus
deficiencias, carencias del mismo.
Cambios de mercado
Nuevas tendencias de consumidores
Inventos / Nuevas formas de trabajar
Otro elemento a tener en cuenta es la
INNOVACIÓN, y significa que tu empresa sea
innovadora, que tengas un proyecto
innovador. Sin embargo, recuerda que no
tienes por qué inventar nada nuevo. En
muchos casos, con aplicar tu
experiencia/forma de trabajo o desarrollar
tu proyecto en un determinado mercado, tu
empresa puede ser viable.
Una vez hemos
encontrado una idea, el siguiente paso es
trabajar con la misma, darle forma a nuestro
proyecto de empresa y evaluar el mismo. La
herramienta que utilizaremos es la
realización del PLAN DE EMPRESA. Mediante el
mismo, podremos asegurarnos de que nuestra
idea puede salir adelante, realizar cambios
en nuestro proyecto, reorientarlo o incluso
posponerlo o descartarlo. La realización del
plan de empresa supone plasmar sobre el
papel de forma ordenada todo aquello que
tenemos en la cabeza.
Recuerda además,
que el Plan de Empresa tiene una doble
finalidad:
Reflexionar
sobre el proyecto empresarial.
Disponer de una carta de presentación para
presentar a terceros (bancos, instituciones,
posibles socios,...).
No hay una única forma de redactar un Plan
de Empresa, pero sí unos contenidos mínimos:
Presentación de
la empresa y de la emprendedora.
Definición par Producto/Mercado.
Plan de Marketing.
Plan de Operaciones.
Organización y Recursos Humanos.
Plan Económico y Financiero.
Aspectos formales de la Empresa.
Valoración final.
Debes tener en cuenta además, que el plan de
empresa debe ser breve, redactarse en un
lenguaje claro y conciso y se deben incluir
en el mismo sólo aspectos que aporten
información de utilidad. La presentación del
mismo debe estar cuidada. Recuerda que es tu
carta de presentación.