La carta de
presentación debe resaltar los puntos
salientes de la historia académica y estar
acompañado por buenas referencias de
profesores o empleadores (tres es un buen
número).
En la carta de referencia, deben figurar los
datos personales y educativos propios y los
datos de contacto de los referentes.
En general, las universidades solicitan a
sus potenciales estudiantes, redactar en una
planilla sus antecedentes de estudios, y
entregarla en un sobre cerrado y firmado por
el remitente en la solapa que lo cierra,
garantizando que no se abra sin
autorización.
Lo importante a destacar en esta carta de
referencia es el dinamismo y capacidad para
desarrollarse e interesarse en áreas
especificas, los logros académicos y extra
académicos, virtudes como la creatividad
aplicada y su carácter para resolver ciertas
situaciones.
En este tipo de redacciones, es fundamental
puntualizar sobre cuestiones como la
determinación y responsabilidad, la
capacidad para adaptarse a situaciones
diferentes, la facilidad para relacionarse
socialmente, etc.