|
LOS SECRETOS
DE LA RELACION MADRE E HIJOS |
|
|
|
Las discusiones entre madres s e
hijos, especialmente en la adolescencia, no sólo
son comunes, sino indicadoras de que el hijo
está evolucionando en su modo de interpretar la
vida y a sí mismo. En la adolescencia se siente
una gran tensión entre la necesidad de
alejamiento de la madre, por un lado, y su
dependencia de ella, por otro.
|
|
|
|
 |
Mientras tanto
su físico como sus ideas y sentimientos
están cambiando, se ha de seguir manteniendo
los antiguos lazos con la familia. Se quiere
ser uno mismo, diferenciarse, pero al mismo
tiempo se nota la presión paterna del
continuar siendo lo que se era antes, al
menos en determinados aspectos.
También los padres se encuentran en una
posición ambivalente entre dar la
independencia a los hijos y el retenerlos
para sí. Muchas veces los mensajes son
equívocos en ambas direcciones por esta
contradicción de sentimientos y necesidades
que se dan tanto en padres como en hijos.
Por eso suelen ser más las disputas
entabladas con las madres, ya que han estado
involucradas más íntimamente con los hijos y
les es más doloroso abandonar la antigua
relación, aceptar el que ya no son tan
necesarias.
Otro factor es la gran emotividad que se
desarrolla en el adolescente en esta etapa
de cambios. Con todas las indecisiones que
pesan sobre sus hombros, cualquier reproche,
contrariedad, negación…, le abruma mucho más
de lo que lo haría en otro tipo de
circunstancias en las que estuviese más
seguro de sí mismo y de la realidad que le
rodea.
Causas de las discusiones
En general, las madres y los adolescentes no
disputan por temas transcendentales, como la
política, lo religioso, o los valores
económicos (siempre y cuando no se trate
"del valor personal" que tiene la paga).
Los temas motivos de discusión suelen ser
temas relacionados con el rendimiento en la
escuela, los amigos y las citas, el aspecto
físico y las horas de llegada a casa.
Estas causas son el reflejo de que el
adolescente está realizando un profundo
cambio de actitudes y buscando
independencia, mientras que a los padres les
asusta este cambio repentino y pretenden su
sometimiento a las reglas sociales y
familiares.
También hay que tener muy en cuenta que en
algunas sociedades los cambios sociales se
han efectuado muy rápidamente de una
generación a otra, por lo que a los adultos
les es difícil aceptar ciertas costumbres en
un momento dado que en un tiempo pasado,
casi ni se les podía pasar por la cabeza.
Normalmente los conflictos son más
abundantes y fuertes al comienzo de la
adolescencia, sin que esto signifique que se
rompa con los valores de las madres y de la
sociedad (rebelión adolescente) y suelen
suavizarse aproximadamente a los dieciocho
años, entrando en la vida adulta.
|
|
|
|
VER MÁS SOBRE NIÑOS Y
ADOLESCENTES
>> |
|
|
|