La
desintegración del vínculo también ocurre en
el ámbito familiar. Los problemas de
comunicación, distorsión de roles, desapegos
emocionales y dependencias económicas son
partes de los problemas del joven. Estos
factores: la ampliación de los marcos de
pobreza material, la restricción educativa,
la desocupación y las pocas probabilidades
de empleo son razones que no ayudan a la
inserción social del joven.
El joven de hoy experimenta sensaciones de
vació, aburrimiento y pobre sentido de
pertenencia. Se conforma al fracaso e
insatisfacción, renunciando a las
expectativas adecuadas y demandas necesarias
para integrarse socialmente.
El aburrimiento, el tedio y la malestar
emocional, se torna en un circulo vicioso
donde el joven no se motiva a involucrarse
con su entorno socio-político ni relacional-
afectivo. La situación del joven de hoy
desencadena conductas agresivas y auto
destructivas. El suicidio y las fantasías de
autoeliminación son la solución a las
dificultades en sus creencias.
Madre y padre de un adolescente, dale tiempo
de calidad a tu joven hijo. Comparte con el
en actividades de ambos. Desarróllale
pasatiempos, actividades culturales y
deportivas donde se despierte las destrezas
sociales y cognitivas para alimentarse de
modo que pueda pertenecer a varios grupos.
Pero sobre todo, mantén tus expectativas
altas, en acuerdo con las demandas sociales
para que se motive a alcanzar sus metas con
mayor valentía.