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¿CÓMO SER
PADRES DE UN HIJO ÚNICO? |
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Es muy habitual oír
expresiones como: 'Bueno, ya se sabe, es hijo
único', 'Claro, es el del medio' o 'Es que es el
pequeño de su casa'. Estas generalizaciones que,
en el caso del hijo único, tienden a retratarle
con dificultades para compartir con los demás,
con escasa tolerancia a la frustración o con
problemas de adaptación, normalmente son
injustas. Porque, aunque el lugar que se ocupe
en la familia tiene su importancia, no es
determinante. |
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Las
características que generalmente se
adjudican y presuponen a quien no tiene
hermanos, se encuentran en personas que sí
los tienen.
EL PRIVILEGIADO
Hay autores que señalan que, más que hablar
de hijo único, se debería hablar de padres
de hijo único (aunque tengan varios). Éstos
educan a uno de manera distinta,
convirtiéndolo en el favorito, el preferido.
Puede ser el primogénito, el único varón
entre varias mujeres, la única chica entre
hermanos varones o el más pequeño. En
cualquier caso, es quien recibe todos los
privilegios. Se le sobreprotege,
impidiéndole experimentar, gradualmente, las
frustraciones que le prepararían para la
vida adulta. Cuanto más excesos de cuidados
reciba, menos capacidad de adaptación tendrá
para afrontar las dificultades que implica
vivir. Es el niño que sufre cuando está
fuera del entorno familiar porque no puede
tener el mismo lugar que ha ocupado en la
casa de los padres. Busca la misma
complacencia y, al no encontrarla,
interpreta como agresión todo lo que no se
ajusta a sus deseos.
A veces, estas condiciones coinciden con el
hecho de ser hijo único, pero no tanto por
no tener más hermanos sino porque los padres
dedican todo su tiempo y sus energías en él.
Sería beneficioso para el pequeño que sus
progenitores actuaran como si tuviera
hermanos.
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