Las personas
abrigan odios en su interior a causa de
haber sufrido en su vida frustraciones y
situaciones que no pudieron superar. Es el
caso de personas que no consiguen perdonar a
sus padres porque cuando eran niños, fueron
maltratados. También es el caso de la
persona que sufrió una separación traumática
y vive odiando a quien fuera su pareja.
Estas personas
viven responsabilizando a los demás de sus
fracasos. Tienen un permanente sentimiento
de que el mundo está contra ellas y no
entienden que tuvieron responsabilidad en
las situaciones adversas que vivieron. Por
lo general, les cuesta olvidar lo que
"supuestamente le hicieron" y por ende, el
perdón no tiene cabida en su vocabulario.
Estudios recientes han demostrado que las
personas que guardan odios y resentimientos
los somatizan llegando a sufrir enfermedades
tan graves como el cáncer. Por cierto, parte
importante de la cura de esta enfermedad,
depende en gran medida de que las personas
comiencen a realizar un trabajo interno que
les permita olvidar y dejar atrás, las
supuestas causas que les obligaron a sentir
odio hacia los demás y que perdonen y se
perdonen a si mismas.
Ira y
odio ¿Son iguales?
El odio es
consecuencia de la ira. Cuando a la rabia
emocional le colocamos la razón y el
pensamiento, entonces surge el odio. Tenemos
entonces personas que odian muchas cosas y
que viven constantemente resentidas contra
la vida, hasta el punto de querer llegar a
morir.
Lo deseable es
que quienes reaccionan con ira ante una
situación determinada, identifiquen y
entiendan las causas que la generaron y sean
capaces de controlarla y manejarla
adecuadamente.
La terapia
enseña como se puede lidiar con la rabia o
el odio, de un modo tal que no lesione los
sentimientos, los valores o la autoestima de
la persona que motiva estas emociones.
Existe un
conjunto de actividades como la meditación,
el deporte, la práctica religiosa, entre
otras, que pueden llevar calma al iracundo.
Pero, mientras no cambie la crítica
situación del país, seguirán sucediéndose
descargas de ira irracionales. Lo importante
es tratar de lograr una autocontrol, en
donde a pesar de los estímulos agresivos,
las personas puedan lograr paz anímica y
espiritual.
"Las personas
abrigan odios en su interior a causa de
haber sufrido en su vida frustraciones y
situaciones que no pudieron superar, pero
quienes guardan odios y resentimientos
llegan a sufrir enfermedades tan graves como
el cáncer."