"El síndrome de
muerte súbita en lactantes (SMSL) es la
causa más frecuente de mortalidad infantil
entre los 30 días y los 12 meses de edad en
los países desarrollados”, afirma el Doctor
Alejandro Jenik, médico del Hospital
Italiano de la Ciudad de Buenos Aires y
especialista en el tema.
El SMSL se define como la muerte de un niño que
es inesperada por su historia y en la cual los
estudios post-mortem no demuestran una adecuada
causa de la misma. A pesar de las
investigaciones realizadas en los últimos 20
años, todavía no se ha logrado especificar su
causa.
“El SMSL es más común entre los 2 y 5 meses de
edad. Alrededor del 80 por ciento de las muertes
ocurre entre el primer y sexto mes. Entre los 6
y 12 meses ocurre el 15 por ciento de las
muertes y luego del primer año de vida del niño
tan solo el 5 por ciento de ellas”, explica el
Dr. Jenik.
Alrededor del 60 por ciento de los niños
fallecidos por el SMSL cursan infecciones
respiratorias banales, aunque estas no prueban
ni justifican la causa de la muerte luego de un
minucioso estudio post- mortem. Además, no
existen signos de alarma que puedan predecir el
SMSL.
El Dr. Jenik afirma que “el riesgo del SMSL
aumenta considerablemente cuando el niño duerme
en la posición prona (boca abajo). Más de 19
trabajos científicos demuestran que el riesgo
aumenta entre 1.2 y 14.1 veces cuando el bebe
duerme boca abajo”, contrariando el mito de que
dormir boca abajo es más seguro para el bebé.
El detonante del fallecimiento de éstos niños se
desconoce, aunque se cree que algunos niños
nacen con “riesgo”. Si los mismos se encuentran
en un “ambiente seguro”, entonces los factores
que desencadenan el inicio del mecanismo de la
muerte en éstos niños vulnerables desaparece.
El citado “ambiente seguro” estaría dado por
diversas circunstancias, como el dormir en
posición supina (boca arriba), mantener al bebe
en una atmósfera libre de cigarrillo, tanto
antes como después de nacer, evitar que el bebé
duerma con la cabeza cubierta y evitar tanto la
hipertermia como la hipotermia del lactante.
“Los dos aspectos de prevención más importantes
en el caso de la muerte súbita en bebés son la
posición boca arriba para dormir, que reduce el
riesgo en un 50 por ciento, y el mantener al
niño alejado del humo del cigarrillo”, concluye
el Dr. Alejandro Jenik. |