Mi bebé ronca
Aunque suene raro, el ronquido
en los bebés es un problema mucho más
frecuente de lo que se cree. En esos
casos, el sueño suele alterarse debido a
los ruidos y sobresaltos que producen
los ronquidos.
Las causas más
comunes se remiten a lo orgánico. Es
importante chequear si los ronquidos se
deben a una inflamación de las amígdalas o
de las adenoides. En muchas ocasiones, los
ronquidos pueden producir sobresaltos o
apneas del sueño (pausas respiratorias).
Si bien esto no
representa un peligro para los niños, les
interrumpe el sueño y a la larga, pueden
sufrir algunos trastornos de conducta. Este
tipo de trastornos los sufren en general,
los niños muy inquietos o hiperactivos.
Las
pesadillas
Muchos pequeños sufren pesadillas o sueños
terroríficos durante la noche. Como
cualquier sueño, las pesadillas ocurren
durante la etapa de más intensidad del sueño
conocida como REM.
Esto ocurre
generalmente en el período que se extiende a
partir de la hora y media de haberse quedado
dormido, aproximadamente.
Las pesadillas
si son muy intensas pueden llegar a
despertar a tu hijo, quien seguramente
buscará tu consuelo.
Los terrores nocturnos
Se diferencian de las
pesadillas porque los terrores nocturnos
no ocurren en la etapa REM del sueño,
sino durante el primer tramo del sueño.
Si bien se
desconoce la causa concreta, se cree que
estos terrores están relacionados con
ciertos estados de pánico.
Durante el
terror nocturno, el niño suele despertarse
abruptamente y llora horrorizado mirando
muchas veces a un punto fijo en su
habitación sin mucha conciencia de qué es lo
que está ocurriendo.
Este trastorno
del sueño suele preocupar mucho a los papás
porque no saben qué hacer en ese momento.
En este caso,
como en muchos otros, abrazarlo y mimarlo
será suficiente para apaciguar la
desprotección y el miedo que el niño siente.
Al igual que las pesadillas, es muy común
que el niño no recuerde nada de lo que ha
sucedido durante la noche.
Los sonámbulos
Durante los
períodos de sonambulismo, los pequeños
pueden levantarse, sentarse y hasta
caminar, sin tener conciencia de lo que
están haciendo, a pesar de que
generalmente están en todo momento
durante estas acciones con los ojos
abiertos.
Tampoco
recordarán nada de lo sucedido una vez que
se despierten. El sonambulismo, que tiene un
fuerte componente hereditario, puede
presentarse a cualquier edad y puede darse
en forma frecuente o en forma esporádica.
Piernas
movedizas
Los niños
que padecen este trastorno, suelen mover
bruscamente las piernas en mita de la
noche.
Son los famosos
pateadores, que en algunos casos, lo hacen
con tanta intensidad, que pueden llegar a
sentir dolores musculares en sus miembros
durante el día, debido a la actividad física
que realizaron durante la noche.
La causa de este
problema es desconocida y a diferencia de
las pesadillas, terrores o sonambulismo, es
común que se produzca todas las noches, para
infortunio de los padres que comparten la
cama con estos niños inquietos.