¿QUE ES LA FIEBRE?
Gracias al equilibrio entre la cantidad
de calor que producimos y el que
perdemos, los seres humanos tenemos la
capacidad de mantener constante la
temperatura corporal. Cuando la
temperatura es mas alta que las cifras
fisiológicas normales se dice que hay
fiebre. Aunque la temperatura del cuerpo
varia con la edad, el rango normal para
los bebes y niños es de entre 36.1 a 38°
C y, para los mayores, la norma es de
37° C.
Los médicos consideran como fiebre a
toda temperatura por encima de los 38°
C. Se dice que una persona tiene fiebre
alta cuando sobrepasa los 40° C. Y
presenta síntomas como transpiración,
mejillas coloradas y la frecuencia
respiratoria mas rápida de lo habitual.
¿COMO Y CUANDO TOMAR LA
TEMPERATURA CORPORAL?
En primer lugar,
no se deje llevar por la ansiedad, no tome
la temperatura cada rato. Deje pasar mas de
30 minutos antes de volver a usar el
termómetro. Es importante que el control de
temperatura lo realice por lo menos 1 hora
después de comer y unos 20 minutos después
de algún tipo de ejercicio físico ya que los
mismos alimentos ingeridos, la actividad
muscular y metabólica del cuerpo producen
calor. La variación en la temperatura
también depende del lugar donde se la toma
que pueden ser: en la boca donde aumenta de
3 a 5 décimas, el recto de 5 a 10 décimas o
las axilas. Otro dato es que se considera
normal que por la tarde la temperatura sea
dos o tres décimas superior a la medida de
la mañana. Esto responde a los ritmos
biológicos del cuerpo, no teniendo relación
alguna con la evolución de alguna
enfermedad.
EL
DICCIONARIO DE LA FIEBRE
Existen
diferentes valores de temperatura muy
importantes de diferenciar para evitar
sustos innecesarios. Algunos de ellos son:
• Febrícula:
Cuando en ningún momento supera los 38° C.
• Fiebre continua: Se mantiene en el mismo
valor durante toda la enfermedad con una
oscilación máxima de 1° C a pesar del uso de
antitérmicos.
• Fiebre remitente: La fiebre desciende 1 o
2 grados, pero nunca logra llegar al valor
normal.
• Fiebre Intermitente: Picos febriles entre
los cuales la temperatura es normal.
• Fiebre oscilante: En 24 horas, la
temperatura varia entre los 37 y 40° C y
esto se repite día a día
• Fiebre ondulante: Durante una semana
aumenta la temperatura de a poco hasta los
40° C. Se mantiene algunos días y luego
disminuye gradualmente.
TRATAMIENTO
En general se
recomienda bajar la fiebre cuando la
temperatura es superior a los 38° C, para
ello se utilizan sustancias llamadas
antitérmicas o antipiréticas. Los mas
utilizados en pediatría son el ibuprofeno y
el paracetamol, que poseen efecto analgésico
y antiinflamatorio.
Cada droga se administra con un intervalo de
unas 6 horas, pudiendo reducirse a cada 3 si
la fiebre vuelve a subir antes de la
siguiente toma.
También se puede
ayudar a bajar la fiebre muy alta con una
esponja mojada para refrescar la piel del
paciente o bañándolo con agua apenas tibia.
Durante la
fiebre se pierde mas cantidad de líquidos de
lo habitual, por lo que es muy importante
ofrecer agua con frecuencia para combatir la
deshidratación.