Cuando la mujer se incorpora al trabajo
suele aparecer este dilema: ¿dónde dejamos
al niño, en casa con una cuidadora o en la
guardería?. La pregunta suele llegar hasta
los pediatras que también tienen opiniones
muy dispares.
Algunos creen que es un error introducir al niño
en la espiral de la educación antes de los tres
años. Para otros, esta etapa es clave en el
desarrollo del niño y, por tanto, hay que
motivarle a través de profesionales y con
métodos adecuados.
De cualquier manera, la escuela infantil o la
guardería ya no es un lugar donde "guardar" al
niño mientras los padres trabajan. Actualmente,
todos los centros se conciben como un lugar
donde iniciar el aprendizaje.
La cuidadora
Ventajas
El niño no sale de casa y no cambia de entorno.
Además, tiene la atención exclusiva de la
persona que lo cuide. Se evita en gran medida el
contagio de enfermedades infecciosas.
Desventajas
Debe ser una persona de total confianza y con
experiencia en el cuidado del bebé, con
capacidad para reaccionar en situaciones
difíciles.
El niño, a medida que va creciendo, puede
aburrirse en casa y sentir la falta de
motivación de otros niños.
La guardería
Ventajas
Potencian el desarrollo psicomotor del niño con
técnicas llevadas a cabo por profesionales.
Al convivir con otros niños inicia antes su
socialización
Desventajas
Obliga a desplazar al niño a primera hora de la
mañana y a permanecer muchas horas fuera del
ambiente que le resulta más familiar.
Entran en contacto con agentes infecciosos que
les pueden causar muchas enfermedades, no
graves, pero que suponen un trastorno para él y
para los padres.
¿Le tratarán
bien?
Tanto si se queda en casa como si va a la
guardería, es normal que te preocupes por la
atención que va a recibir tu hijo. No sólo es
normal que el primer día te vayas llorando sino
que es tu deber exigir que el niño esté atendido
en todos los sentidos, incluido el afectivo.
Además de la limpieza, una correcta alimentación
y un cuidado constante, es necesario que el niño
reciba muestras de cariño y ternura. Sus
necesidades afectivas son tan importantes como
las biológicas, por eso hay que procurar que
tenga cariño a su cuidadora. Por ejemplo, una
buena señal es que le eche los bracitos cuando
les vea, o que muestre su cariño hacia ella.
Los padres deben mantener una buena relación con
el personal de la guardería o con la cuidadora.
Los niños acabarán queriendo mucho a su
cuidadora, y es importante que la relación con
ella nunca se plantee como una relación de
rivalidad.
La mejor
edad para la guardería
Depende del niño y de las necesidades de los
padres. Muchos pediatras recomiendan que no se
les saque de casa hasta los 18 meses para
facilitar el contacto con los padres y para
prevenirlos de las enfermedades infecciosas y
contagiosas al menos durante el primer año.
Otros recomiendan alargar esta etapa hasta los
tres años. Sin embargo, las necesidades de los
padres suelen provocar que la decisión de
llevarle o no al colegio se tenga que tomar a
los cuatro meses del nacimiento, más o menos
cuando se termina la baja maternal.
¿Qué debemos
pedir?
A
la hora de llegar a un centro infantil, debemos
tener claras las cosas que tenemos que exigir:
• Una correcta formación por parte del personal
educativo.
• Un lugar apropiado y seguro, suficientemente
grande para que los niños no se sientan
agobiados y suficientemente confortable para que
puedan dormir a gusto, jugar y comer.
• La escuela debe explicar a los padres cuáles
son las actividades que van a desarrollar los
niños en cada momento.
• Es importante que se exija un periodo de
adaptación. Es decir, los primeros días tendrás
que llevarle solo unas horas, ir aumentando el
tiempo poco a poco hasta que cumpla ya el
horario establecido. |