Para evitar el
riesgo de cáncer del endometrial, los
médicos generalmente han prescrito
estrógenos combinados con un progestágeno
(progesterona natural o una forma sintética
de progesterona). Sin embargo, en dos
estudios publicados en el año 2000 se
sugiere que la suma de un progestágeno al
estrógeno puede aumentar el riesgo de cáncer
de mama incluso más que los estrógenos. A la
luz de estos estudios, se han de reevaluar
el riesgo-beneficio del HRT combinado. La
progesterona se conoce por uno de estos
nombres: la progesterona es el nombre para
la hormona natural, el "progestin" es el
término para cualquier agente, natural o
sintético que causa un efecto análogo a la
progesterona. Los progestin sintéticos
incluyen la medroxiprogesterona (Provera,
Curretab, Cycrin, Depo-Provera), el acetato
de noretindrona (Aygestin, Norlutate),
sintetizados del varón, y norgestrel.
Ahora disponemos
de algunas formas orales que combinan
estrógenos y progestin juntos (Prempro,
Premphase, Activella) así como un parche
superficial (CombiPatch). Los Progestin se
prescriben a veces para el tratamiento de
los sofocos y otros síntomas menopáusicos
agudos. Una forma natural de progesterona
molido de origen vegetal (Prometrium) ha
sido recientemente aprobado por la FDA y
parece ser el agente más protector contra la
enfermedad cardiovascular en combinación con
los estrógenos sintéticos.
La progesterona
natural no tiene tantos efectos secundarios
como el progestin sintético, pero puede
causar adormecimiento y vértigo. Una crema
natural de progesterona, Crinone, que se
administra vaginalmente, ha demostrado ser
muy eficaz en la combinación con el parche
de estradiol, con escasos efectos
secundarios. Un régimen de combinación
típico simula el ciclo menstrual natural,
los estrógenos se toman durante los primeros
25 días del mes, y un progestin se agrega
durante días 13 hasta el día 25.
Un efecto del
uso de sustitución hormonal es que la mujer
puede experimentar sangrados vaginales.
Dicho sangrado no indica ningún problema de
salud importante, ni indica un retorno de la
fertilidad, pero algunas mujeres lo
encuentran desagradable. Para mujeres que
escogen el tratamiento hormonal sustitutivo,
la pregunta es ¿cuándo empezarlo?. Algunos
expertos creen que HRT debe empezar en
cuanto sea posible después de la menopausia
para lograr el máximo beneficio para el
corazón, huesos y posiblemente el cerebro.
Debido al posible aumento del riesgo para el
cáncer de mama, algunos autores piensan que
la terapia debe continuar durante
aproximadamente diez años o hasta que la
mujer alcanza la mitad de la sesentena, y
entonces interrumpirlo.
El problema de
este tratamiento es que el valor protector
de la HRT cesa cinco años después de detener
el tratamiento. Otros expertos aconsejan
esperar 10 años después de la menopausia
antes de tomar la terapia hormonal y
entonces emplear la HRT de por vida. Éstos
últimos sostienen que tal actitud protege
contra la osteoporosis y las enfermedades
del corazón, incluso después de los 60 años.
Es un problema difícil y las mujeres deben
discutir el problema con su médico en el
contexto de sus riesgos particulares y
necesidades. Para las mujeres que escojan
tomar las hormonas a corto plazo (dos a tres
años) para aliviar los síntomas menopáusicos
como los sofocos y la sequedad vaginal, el
uso corto simplifica el tratamiento y no
parece que aumente el riesgo de cánceres.