Para
detectarlas, existen varias pruebas,
usando papel PH y un microscopio, que se
efectúan en menos de tres minutos y que
identifican el tipo de infección vaginal
que presenta la paciente. Las citologías
u otros exámenes usando espéculos, no
son confiables a la hora de realizar un
diagnóstico para estos casos.
Las
infecciones vaginales se acompañan,
frecuentemente, de la vagitinis, nombre
que recibe la inflamación de la vagina y
que se caracteriza por flujo, irritación
y/o picazón. Las más comunes son la
infección bacteriana, la trichomoniasis
y la candidiasis vulvovaginal.
Para
poder prevenir cualquiera de estos tipos
de infecciones vaginales, es muy
importante que conozcas sus
características, síntomas, formas de
trasmisión y otros datos que te ayudarán
a prevenirlas.
A
continuación, te ofrecemos una
descripción de cada uno de estos tres
principales tipos de infección vaginal.
No olvides, que si notas la presencia de
algunos de los síntomas que mencionamos,
debes acudir a tu médico lo antes
posible.
La vaginosis bacterial:
• La vaginosis bacterial (VB) es la
causa más común de síntomas de vaginitis
entre las mujeres en edad reproductiva.
Puede ser trasmitida a través de la
relación sexual, aunque el organismo que
la causa ha sido encontrado en mujeres
jóvenes que aún no están activas
sexualmente.
• El rol
de la actividad sexual en el desarrollo
de la vaginosis bacterial no ha sido
definido. Sin embargo, se sabe que los
dispositivos intrauterinos o DIUs, que
muchas mujeres usan como método
anticonceptivo, pueden incrementar el
riesgo de adquirirla.
• El
principal síntoma de la VB es la
aparición de una secreción vaginal
anormal, con un fuerte olor que muchas
veces recuerda el olor del pescado, y
que es especialmente notable después de
la actividad sexual. Sin embargo,
aproximadamente la mitad de las mujeres
con sintomatología clínica de VB no
reportan síntomas.
Normalmente,
los hombres no reciben tratamiento pero
en algunos casos, cuando la infección en
la mujer no responde al tratamiento
médico, puede ser útil realizarlo.
•
Investigadores estudian el rol de la VB
en la aparición de las infecciones
pélvicas, las cuales pueden causar
infertilidad y embarazo ectópico.
La trichomoniasis:
• La trichomoniasis es causada por un
parásito protozoos unicelular llamado
Trichomonas Vaginalis. Es principalmente
una infección del tracto urogenital.
•
Frecuentemente ocurre sin síntomas pero
cuando aparecen, se muestran entre el
4to y el 20mo día, después de contraer
la infección. Algunos de los síntomas
pueden aparecer, incluso, años después.
• Los principales síntomas en la mujer
son: un denso flujo vaginal de color
verde-amarillo o gris, malestar durante
el acto sexual, mal olor vaginal y ardor
al orinar. También ocurre irritación y
picazón en la zona genital y en algunas
ocasiones dolor en el bajo vientre. En
los hombres, puede aparecer una fina
secreción de color blancuzco por el pene
y dolor o dificultad al orinar; aunque
es bueno destacar, que la mayoría de los
hombres infectados, no experimentan
ningún síntoma.
• La trichomoniasis es diagnosticada
usualmente con el examen microscópico
del flujo vaginal. En algunos casos
puede ser detectada con la citología o
prueba del papanicolaou.
• Aún
cuando los síntomas de la trichomoniasis
hayan desaparecido en el hombre, después
de algunas semanas de tratamiento, éste
puede trasmitir la infección a su
pareja.
Estudios
recientes han encontrado que la
trichomoniasis puede incrementar el
riesgo de trasmisión del VIH (virus del
SIDA) y también puede causar partos
prematuros o bebés bajo peso.
•
El uso de condones y diafragmas pueden
ser útiles para prevenir la propagación
de la trichomoniasis.
•
En los hombres las infecciones más
comunes ocurren en la uretra. En las
mujeres, donde más frecuente aparecen es
en la vagina.
La candidiasis vulvovaginal:
• La candidiasis vulvovaginal, también
conocida como moniliasis, es una causa
muy común de irritación vaginal. Se ha
estimado que aproximadamente el 75% de
todas las mujeres, experimentarán, al
menos, un episodio de moniliasis en su
vida.
• La
candidiasis es causada por un exceso o
sobrecrecimiento de ciertas células que
normalmente existen en la vagina. Se
dice que el embarazo, una incontrolable
diabetes mellitus y el uso de
anticonceptivos o antibióticos orales,
son factores que están asociados a la
aparición de esta infección.
• Otros
factores que también pueden influir son
el uso de duchas y desodorantes
vaginales y de ropa exterior e interior
poco ventilada. No existen evidencias de
que pueda trasmitirse sexualmente.
• Al
igual que la trichomoniasis, se
diagnostica a través del examen
microscópico de la secreción vaginal.
|
Aunque usualmente los
hombres no experimentan los
síntomas de la moniliasis,
en algunos casos pueden
mostrar un salpullido en el
área genital o ardor en el
pene, después del acto
sexual.
|
Consejos para prevenirlas:
Evitar las infecciones vaginales es
mucho más fácil que curarlas. La mayoría
requiere de un tratamiento médico pero
una vez que han sido sanadas, es
importante hallar la forma de
prevenirlas y de que no reaparezcan.
Para
ayudarte en este propósito, te ofrecemos
algunos consejos:
• Duerme
desnuda. Es importante mantener el área
de la vagina bien ventilada y seca. Si
te resulta incómodo y prefieres usar
ropa interior, asegúrate de que sea de
algodón.
• Agrega
bastante ajo a tus comidas. El ajo es un
poderoso antibiótico.
• Después
de ir al baño, siempre límpiate de
adelante hacia detrás. De hacerlo al
revés, las bacterias que puedan
encontrarse en los restos de heces
fecales, al entrar en contacto con la
vagina, podrían causarte una infección
vaginal.
• Evita
los papeles sanitarios de colores y
olores. Los químicos usados en algunos,
pueden irritar tus partes íntimas.
• Toma un
baño de asiento natural. Agrega media
taza de vinagre o de sal al agua.
Siéntate con tus piernas separadas y
deja que el agua bañe el área vaginal.
• Si
padeces de infecciones vaginales con
frecuencia, puede ser que tu organismo
sea sensible a ciertos alimentos que
contienen levadura o moho, los cuales
debes evitar en tu dieta. Estos
alimentos son: el pan, los dulces de
harina, pizzas, pepinillos en conserva,
queso, hongos. Las cervezas y los vinos
también están hechos con levadura, por
lo que debes prescindir de ellos.