Nunca se quita
antes de que hayan transcurrido seis horas
después del acto sexual y no debe permanecer
en la vagina más de 24 horas. Después de
usarlo se limpia con agua y jabón y se
guarda en una caja cerrada. Por lo general,
al año hay que cambiarlo. A excepción de
alergia al látex o irritación por el uso de
espermicida, no tiene efectos secundarios y
se puede utilizar a cualquier edad.
Tipos
Existen hasta 18 tallas diferentes; las más
comunes son las que oscilan entre los 70 mm
y los 85 mm.
¿Para quién? Para aquellas que
quieren controlar la duración de sus
relaciones.
Ventajas y desventajas
Debe estar bien colocado y cubrir por
completo el cuello del útero. Además, exige
ciertas obligaciones y disciplina, algo que
en ocasiones lleva a su mala utilización.
Está pensado especialmente para mujeres que
se oponen a la píldora o al DIU,
organizadas, que conocen bien su cuerpo y
que quieren controlar su contracepción.
Precio. No lo financia la Seguridad
Social y cuesta alrededor de 18 euuros.