El tratamiento
hormonal sustitutivo (HRT) tomado durante
cinco años o menos, generalmente se reconoce
que no aumenta el riesgo. Contamos con
estudios en marcha para definir
concluyentemente los riesgos que podrían
ocurrir en mujeres más mayores o aquellas
que reciban HRT por periodos más largos. Las
mujeres que tienen sobrepeso tienden a tener
niveles más altos de estrógeno, que puede
aumentar el riesgo de los efectos negativos
de HRT. La HRT tiene varios efectos
secundarios, que incluyen edemas, náusea,
dolor de mama y sangrando vaginal.
El sangrado
vaginal
Es una razón primaria por la que muchas
mujeres detienen el tratamiento. Los efectos
secundarios pueden ser a menudo reducidos o
eliminados con dosis más bajas o bien
cambiando de régimen terapéutico.
Asma
Algunos expertos han sospechado una
asociación entre los niveles de estrógenos y
asma en el adolescente y las mujeres
adultas. Las mujeres postmenopáusicas que
toman tratamiento hormonal sustitutivo,
ambos con y sin un progestágeno, tienen un
riesgo mayor de padecer ataques de asma.
Enfermedades
uterinas
Las mujeres con historia de endometriosis no
deben recibir tratamiento hormonal
sustitutivo justo después de a menopausia
porque podría reactivar la enfermedad y
producir dolor. Las mujeres postmenopáusicas
que tienen una historia de fibromas o de
menstruaciones abundantes pueden encontrar
que cuando empiezan el tratamiento hormonal
sustitutivo, el sangrado se repite.
Los cálculos
biliares
El estrógeno estimula el hígado para
eliminar el colesterol de la sangre y lo
desvía al tracto biliar y la vesícula. Si se
elimina demasiado colesterol por parte del
hígado, puede estimularse la formación de
cálculos biliares. Las mujeres
postmenopáusicas que toman dosis altas de
estrógenos tienen un riesgo aumentado de
presentar cálculo biliar. Se deben bajar las
dosis en caso de que aparezca este efecto.
Tromboembolismo
Algunas mujeres que toman tratamiento
hormonal sustitutivo tienen un riesgo más
alto de tromboembolismo venosos (coágulos de
sangre que se desprenden de las venas de las
piernas y taponan las venas del pulmón,
pudiendo tener consecuencias graves). Las
mujeres con una historia anterior de
tromboembolismo u otros factores de riesgo
para esta enfermedad (obesidad,
inmovilización...) deben evitar el
tratamiento hormonal sustitutivo.
Otras
enfermedades
Los estrógenos no hacen daño en el hígado,
pero pueden metabolizarse más despacio en
mujeres con hígados enfermos, y esto puede
resultar en un efecto aumentado del
estrógeno.