Aunque el origen
del nombre de cesárea se ha relacionado con
el nacimiento de Julio Cesar, esto parece no
ser cierto ya que la madre de Julio Cesar
sobrevivió muchos después del nacimiento de
su hijo, en una época donde la intervención
era mortal.
Es más probable
que se deba a la lex regia promulgada en el
siglo VII a.c. por Numa Pompilio y que luego
pasó a ser denominada lex cesarea, bajo los
emperadores, y que establecía, la necesidad
de extraer el feto a través de las paredes
abdominales de las mujeres fallecidas
durante el parto o embarazo adelantado.
Peligro para el bebé (sufrimiento fetal)
• Disminución del
nivel de oxígeno en el bebé.
• Aumento o
disminución de la frecuencia cardíaca fetal.
•
Problemas de útero: muy pequeño, cicatrizado o
deforme.
•
Varios bebés en el útero (parto múltiple).
•
Problemas del cuello del útero: muy laxo o
relajado (cuello uterino incompetetente).
•
Infección activa de la madre, como en el caso
del herpes genital.
•
Problemas con la placenta y el cordón umbilical:
insercción de la placenta muy cerca del cuello
uterino (placenta previa), cuando la placenta se
desprende prematuramente del útero
(desprendimiento prematuro de placenta).
•
Desarrollo anormal del embarazo o parto
Peligro para la madre (sufrimiento materno)
•
La cabeza del bebé es muy grande para pasar a
través de la pelvis de la madre (desproporción
céfalo-pélvica).
•
Trabajo de parto prolongado.
•
Posición anormal del bebé:
parto de "nalgas" (presentación de nalgas),
posición transversa, etc.
•
Embarazo a edad avanzada (más de 40 años).
•
Enfermedad extrema (eclampsia, preeclampsia,
hipertensión arterial).
•
Mujeres fallecidas durante el
parto.
•
Embarazo adelantado.
La cesárea puede realizarse a través de una
incisión en el abdomen en sentido
longitudinal desde el obligo hasta el pubis
o en sentido transversal de 1 a 2 cms. por
encima del pubis. Actualmente por razones
estéticas tiende a realizarse esta última, y
en los casos de cesáreas urgentes se opta
por la incisión media infraumbilical, o en
los casos de que la paciente tenga este tipo
de cicatriz previamente.
La cesárea no es una intervención sin riesgos.
Con las nuevas técnicas quirúrgicas y
anestésicas, con la instauración de la
antisepsia (limpiar previamente el área donde se
va a practicar la incisión), la posibilidad de
transfusiones y utilización de antibióticos han
disminuido en gran medida las posibles
complicaciones que pudiesen presentarse como
hemorragias, infecciones o accidentes
anestésicos.
En cualquier lugar donde asisten partos debe
estar preparado para iniciar en breve tiempo,
después de establecerse la indicación, una
cesárea que puede salvar la vida de muchos
fetos.
¿Cuáles son sus complicaciones?
La cesárea no es una intervención sin
riesgos. Con las nuevas técnicas quirúrgicas
y anestésicas, con la instauración de la
antisepsia (limpiar previamente el área
donde se va a practicar la incisión), la
posibilidad de transfusiones y la
utilización de antibióticos han disminuido,
en gran medida, las posibles complicaciones
que pudiesen presentarse, como hemorragias,
infecciones o accidentes anestésicos.
Entre las posibles complicaciones, que pudiesen
presentarse, están la rotura uterina, la
placenta previa (implantación baja en el útero
de la placenta) y la placenta accreta (adhesión
de la placenta a la capa muscular del útero o
miometrio).
Cualquier lugar donde se asisten partos debe
estar preparado para iniciar en breve tiempo,
después de establecerse la indicación, una
cesárea, que puede salvar la vida de muchos
fetos.
Parto
Vaginal después de Cesárea
Se han realizado muchos estudios dedicados a los
riesgos vinculados al parto vaginal después de
cesárea. El consenso global es que hay un riesgo
limitado aumentado para una prueba de trabajo de
parto después de una cesárea y una tasa de
posibles complicaciones graves de un 2,4%.
Pero ésto no es una
contraindicación absoluta para un parto vaginal
después de una cesárea anterior, si la paciente
ha tenido un adecuado control prenatal y tanto
ella como el feto se encuentran en buenas
condiciones, de no repetirse la indicación de la
cesárea anterior, la paciente puede tener un
parto vía vaginal sin ningún tipo de
complicación, con una adecuada monitorización
del feto y de la madre durante la prueba de
trabajo de parto.
Entre las posibles
complicaciones que pudiesen presentarse están la
rotura uterina, la placenta previa (implantación
baja en el útero de la placenta) y la placenta
acreta (adhesión de la placenta a la capa
muscular del útero o miometrio). Después de dos
cesáreas el riesgo aumenta por lo que el máximo
de cesáreas que se recomiendan son tres, con sus
excepciones y después de la tercera se sugiere
la esterilización quirúrgica de la paciente. |