Se considera
sangrado anormal después de la placenta,
cuando la mujer tiene una pérdida superior a
un litro de sangre en las siguientes 24
horas aunque se produzca lentamente. El
médico o la enfermera cuidarán de ti, pero
si tienes dudas o piensas que sangras
demasiado consúltales inmediatamente.
Si levantas los pies o si elevan tu cama
acumularás la sangre en la vagina pero
cuando te pares o necesites ir al baño, se
precipitará en grandes cantidades.
¿Qué origina el sangrado después del
nacimiento del bebé?
-Los desgarramientos, originan pequeñas o
grandes pérdidas en el útero, la vagina o la
cérvix. El examen médico los mantendrá bajo
control. Un bebé muy grande, una pelvis
pequeña, tejidos que no se dilatan o un
alumbramiento demasiado precipitado originan
desgarramientos. En contadas oportunidades,
hay coágulos de sangre y debe intervenir el
médico para detectarlos y corregir las
complicaciones.
-Pedazos de placenta que permanecen alojadas
en tu cuerpo pueden ser la causa del
sangrado excesivo. Cuando existen sospechas
de que en el útero todavía hay sobrantes de
placenta el médico retirará los sobrantes y
sólo en contadas ocasiones será necesario
utilizar instrumentos quirúrgicos.
-Es muy común que el útero no se contraiga y
comprima los vasos sanguíneos que
proporcionan sangre durante el embarazo. En
este proceso el útero queda flojo y los
vasos sanguíneos continúan sangrando aún
cuando el parto haya finalizado. El problema
se soluciona con masajes en el vientre y
medicamentos especiales para este tipo de
sangrado, que provocarán la reducción del
útero.