Con el
paso de los meses el peso recae en el útero,
la vena cava, la vejiga y el aparato
digestivo. Las hemorroides y las
dificultades estomacales pueden aparecer en
este período. Es conveniente que la mujer
encinta duerma por los menos 8 horas diarias
acostada sobre su lado izquierdo. Esta
postura beneficia la circulación sanguínea.
Intente utilizar una almohada o cojín para
mantener la posición, por ejemplo poniéndola
entre las piernas, debajo de los pies,
detrás de la espalda como soporte o debajo
del cuello. Las siestas durante el día le
permitirán reponer las energías y continuar
con sus labores normalmente.
Las embarazadas que esperan más de un bebé
son las que tienen más complicaciones al
momento de dormir. Recuerdo el caso de una
joven que durante el séptimo mes de
gestación prefería dormir en una mecedora
arreglada con cantidad de almohadones que
acostarse en la cama junto a su pareja.
Tenía gemelos en su vientre y prácticamente
se sofocaba cuando se tumbaba en el colchón.
Las pastillas que previenen el insomnio
están contraindicadas en las mujeres
preñadas y lo mejor que pueden hacer si no
logran descansar es reposar por un par de
minutos con los ojos cerrados, lejos del
ruido. También pueden tomar un poco de leche
caliente, leer o caminar dentro de la casa
hasta que sientan la necesidad de dormir.