Para evitar el
malestar, siéntate con la espalda derecha,
no uses zapatos de tacón alto y utiliza
preferiblemente una silla dura con
respaldar. Cada vez que debas inclinarte,
hazlo con el dorso derecho y para
levantarte, empieza desde las rodillas, a
partir de una posición de cuclillas. Evita
levantar pesos siempre que puedas.
Otra molestia muy común en estos meses, es
la hinchazón en los pies y los tobillos
debido a la retención de líquidos. Si la
situación es recurrente y aguda visita a tu
médico, pero antes practica los siguientes
consejos:
-Masajea tus pies para aliviar la fatiga,
pero nunca sobre las varices. Repite varias
veces movimientos circulares y ascendentes.
- Elige una dieta desintoxicante durante un
día entero y una vez a la semana. Es
adecuado que te alimentes sin sal y combines
armónicamente los espárragos naturales,
cebollas y alcachofas, aderezados con
hierbas aromáticas y una buena cantidad de
perejil. También puedes consumir piña,
fresa, pera, manzanas verdes, té y café con
leche con azúcar.
Manifestaciones vasculares
Los calambres y las várices suelen ser dos
síntomas bastante frecuentes. El primero
ocurre usualmente en el tercer trimestre y
se cree que se debe a una deficiencia de
calcio y/o un aumento del fósforo sérico.
Una deficiente irrigación en las
extremidades inferiores propicia los
calambres, por lo que se recomienda el uso
de medias de várices. Durante un ataque muy
agudo es prudente la flexión del miembro
afectado y que –simultáneamente- otra
persona ejerza presión en la planta del pie.
El uso de bolsas de agua caliente, el masaje
en la zona afectada o pararse sobre una
superficie fría son remedios caseros muy
efectivos. Se aconseja una dieta rica en
alimentos con altos contenidos de calcio
como los granos, vegetales, leche y
productos derivados. Mientras persistan los
síntomas, deben evitarse los comestibles
-con elevados niveles de fósforo- como las
carnes y rojas y el pescado.
Las várices consisten en la dilatación de
las venas superficiales y profundas de los
miembros inferiores. Se pueden observar
claramente en la piel y pueden doler o no.
Existe una predisposición genética para
padecerlas y empeoran cuando permaneces de
pie largas jornadas, tienes embarazos
múltiples y el embrión es corpulento.
Como prevención te proponemos usar medias
especiales durante todo el día, descansar
con las piernas elevadas y no cruzar las
piernas cuando estás sentada. Siéntate con
frecuencia, para que no aumente la presión
intraabdominal.
Las hemorroides son distensiones de las
venas hemorroidales ocasionadas por los
cambios vasculares, a los que se agrega el
estreñimiento que también es muy frecuente
en las embarazadas.