Aunque
la belleza no sea un valor importante ni
decisivo en la vida, permite aumentar o
restablecer una baja autoestima y
otorgar una sensación de bienestar.
Cuando aparecen los
complejos por el aspecto físico o existen
daños debido a accidentes o enfermedades, la
medicina estética ha desarrollado un sinfín
de técnicas para modificar las zonas poco
agraciadas. Párpados caídos, surcos
profundos alrededor de la boca, pómulos
demasiado chatos, papadas y narices
exageradas tienen solución con el toque
mágico de un bisturí.
Eso
sí: para lograr un resultado óptimo debe
ser manejado por manos idóneas.
• La consulta previa
Los expertos en el tema señalan la
importancia de la elección del
especialista para garantizar el éxito de
la intervención. Consultar y conocer a
varios cirujanos hasta encontrar el que
ofrezca confianza y seguridad, es
fundamental.
Luego es necesario lograr un
entendimiento entre el paciente y el
médico acerca de lo que se desea y de lo
que se puede lograr.
"La cirugía plástica es un rama de la
medicina, mucha gente puede creer que es
algo parecido a ir a la peluquería, pero
no es así. Es una intervención
quirúrgica, que merece meditarse bien y
realizarse con el mejor profesional. El
médico debe tomar todos los recaudos que
se hacen en una cirugía: realizar
exámenes de sangre, electrocardiogramas
y demás estudios previos para que los
riesgos disminuyan", explica el
especialista.
•
Siliconas: ¿sí o no?
A pesar de las polémicas que se desataron en
Estados Unidos, las siliconas se utilizan
cada vez más.
Uno de los mayores riesgos que presentan es
el encapsulamiento. En general, éste se
produce cuando no se realiza el tratamiento
adecuado que recomiendan los médicos después
de la operación, que consiste en masajear y
estimular la zona para que no se endurezca.
Sin embargo, este inconveniente no
representa un riesgo de salud para las
pacientes, se trata de una reacción del
organismo ante la presencia de un cuerpo
extraño.
Con la aparición de las cápsulas de
siliconas rugosas, que envuelven el material
con una textura más elástica y resistente,
el problema ha descendido un 30 ó 40 por
ciento. De igual manera, la prevención para
que esta patología no aparezca se basa en la
consulta periódica al cirujano y en acatar
expresamente las recomendaciones que
indique.
El aumento del busto no es la única
aplicación de las siliconas, los glúteos son
ahora, el nuevo escenario para la colocación
de estas sustancias. Sin embargo, aún no son
demasiados los profesionales que se animan a
usarlas. "Lo más recomendable para los
glúteos es utlizar prótesis en lugar de
inyectar el líquido directamente en el
tejido, algo que es peligrosísimo", advierte
el especialista.
•
Lipoaspiración
Entre la epidermis y la masa muscular se
encuentra localizada la grasa. Esta
adiposidad, siempre que sea localizada, se
puede combatir con una técnica moderna,
llamada lipoaspiración.
Con la ayuda de una cánula fina se atraviesa
este tejido adiposo, succionándolo. Por la
forma que posee la cánula no hay riesgo de
que rompa los vasos sanguíneos, un temor muy
común en estos casos. "Es necesario, para
mantener un resultado óptimo, llevar una
dieta estricta para que el efecto no se
pierda. De lo contario la adiposidad volverá
a aparecer. Pero no sirve para adelgazar
exactamente. La idea es que se pueda reducir
el exceso de peso localizado en las caderas,
rodillas o muslos. Es para zonas puntuales".
Se trata de una operación que dura apenas
una hora y media y que en tres o cuatro días
le permite al paciente estar otra vez en
actividad. Puede tener algunas molestias en
la zona tratada, pero es normal.
Las mujeres que han tenido embarazos y
padecen las secuelas clásicas en su abdomen
(lo notan fláccido) pueden someterse a una
intervención denominada demolipectomía: "Se
efectúa una incisión y se saca la piel
arrugada. Para que la operación se pueda
realizar es necesario que sobre bastante
cantidad de piel".
• Un
rostro armónico y sin arrugas
Los pliegues de la cara, producto del paso
del tiempo y del exceso de exposición al
sol, hasta hace poco tiempo se solucionaban
únicamente con la ayuda de un lifting.
Afortunadamente, hoy ya no es la única
alternativa para combatirlos, a pesar de que
los cirujanos coinciden en asegurar que se
han mejorado notablemente las técnicas que
estiran la piel.
La aplicación del láser y de hilos de oro y
los tratamientos de autocolágeno logran
efectos positivos ya que resultan más
simples de colocar, además de no dejar
cicatrices, como sí ocurre con el lifting
quirúrgico. En cada arruga se puede inyectar
un poco de colágeno o parte de la misma
grasa que se le extrae al paciente de su
cuerpo y lograr, de esta manera, un
alisamiento de la epidermis.
La cirugía de párpados es una excelente
alternativa para mejorar el aspecto de la
mirada. Blefaroplastia es el nombre de esta
intervención que corrige, por ejemplo, los
pliegues de la piel y las bolsas que se
forman en el párpado inferior. La ventaja de
esta intervención consiste en que las
cicatrices se disimulan con el comienzo de
la línea de los párpados. Muchas mujeres y
hombres jóvenes, e incluso adolescentes,
sufren de estos problemas, porque suelen
obedecer a causas hereditarias. "Gracias
esta cirugía, el paciente puede mejorar
sustancialmente el aspecto de sus ojos".