Un poco de
historia
La cirugía
estética nasal es una de las más
solicitadas, su práctica se remonta a
tiempos ancestrales, ya que se han
descubierto jeroglíficos egipcios y
manuscritos indios que indican que este tipo
de cirugía se realizaba unos 650 años antes
de Cristo.
La amputación de
la nariz era un hecho común en países como
la India, para castigar algunos delitos,
adulterio, robo... Los cirujanos indios de
la época desarrollaron diferentes técnicas
destinadas a corregir el hueco que el
verdugo había dejado en el rostro del
condenado.
La
intervención
Con el paso del
tiempo las técnicas han ido evolucionando
con constantes innovaciones que permiten,
hoy en día, modificar alteraciones y
desproporciones del apéndice nasal con
excelentes resultados estéticos.
La intervención
se realiza generalmente a través de las
fosas nasales, evitando de esta forma las
cicatrices externas visibles.
En ocasiones,
hay que practicar pequeñas incisiones en la
base de las alas para acceder a las
estructuras internas que dejarán una
cicatriz milimétrica prácticamente
imperceptible.
Este tipo de
cirugía tiene una duración de entre una y
dos horas, se realiza bajo anestesia local y
sedación o con anestesia general y precisa
una hospitalización de un día.
El post-operatorio
El
post-operatorio no suele ser doloroso pero
si molesto ya que durante 24h., como mínimo,
las fosas nasales permanecen taponadas con
gasa, lo que obliga al paciente a respirar
por la boca.
Además es
necesario llevar una férula de escayola
sobre el dorso de la nariz una semana.
Durante quince días se aprecia un cierto
edema - hinchazón - en párpados y punta
nasal y pueden aparecer hematomas - acúmulos
de sangre - sobre la zona intervenida.
El primer mes no
se puede tomar el sol, durante dos meses no
se pueden practicar deportes violentos y
hasta el tercer mes después de la operación
no es aconsejable llevar gafas
continuamente.
La Rinoplastia
se practica a partir de los 15 años una vez
a finalizado el crecimiento óseo facial. El
resultado estético obtenido es definitivo y
muy gratificante, se consigue proporcionar
narices grandes o pequeñas y corregir
tabiques desviados, transformando la
expresión general de la cara añadiendo
atractivo a los rasgos ensombrecidos.
Este tipo de
intervención se puede combinar con la
cirugía del mentón -aumentar o reducir el
tamaño de la barbilla - en este caso la
operación se denomina técnicamente
Perfiloplastia.
Durante el
primer mes no se puede tomar el sol.
Precio: De 1.800 a 2.705 € (de 300.000 a
450.000 Ptas).