Una sesión de
Tui-Na dura entre 30 y 45 minutos y consta
de tres etapas:
1ª.
Preparación destinada a inducir a la
relajación. Es muy agradable y produce una
profunda sensación de paz.
2ª. Fase
de la terapia, en la que se aplican las
técnicas específicas para cada dolencia,
actuando sobre determinados puntos. Durante
esta fase puede aparecer el dolor que luego
le sigue una sensación de alivio. Es como un
dolor que cura.
También tuve sensaciones de frío y calor
alternadamente, estas son normales y forman
parte del proceso de restablecimiento
energético.
Los puntos dolorosos corresponden con aquel
lugar en el que existe bloqueo; al
desbloquearse la sangre llega de nuevo a
órganos vitales. Duele, pero el bienestar
posterior lo compensa.
La parte más
interesante es cómo actúa el Tui-na sobre la
mente. Al estar en contacto con tu energía y
sin bloqueos, se obtiene una maravillosa
sensación de descongestión anímica y mental.
3ª. La
sesión termina con esta fase, destinada a
aumentar el estado de relajación.
Tratamiento
personalizado
Antes de realizar
cualquier masaje, el experto realiza un
exámen a través de una serie de preguntas
que le permiten elaborar la historia clínica
de cada paciente.