Podemos tomar
nociones en cualquier manual, y conviene
seguir estos consejos:
Darlo en una
habitación tranquila y con buena
temperatura, sobre una cama dura o camilla.
Para aumentar sus beneficios tumbar al
masajeado sobre una manta eléctrica a baja
temperatura y tapar las partes que no se
masajeen para que no coja frío.
Buscar la
comodidad del masajeado. Al tumbarle boca
abajo colocar una almohada en su torso y una
toalla doblada en el arco de los pies.
Quien de el
masaje debe quitarse anillos, pulseras o
relojes que puedan arañar y provocar
heridas, y ponerse muñequera para no
lesionarse las manos al hacer fuerza.
Usar sólo aceite
vegetal o de bebes, que no tapona los poros,
para no restar al masaje uno de los mayores
beneficios, la respiración de la piel. No
verterlo nunca directamente en la piel, sino
en las manos, y frotarlas para calentarlo.
Mantener un
ritmo constante de masaje con las manos.
Al finalizar
dejar al masajeado acostado unos minutos y
tapado. No levantarse bruscamente, sino
despacio.