El masaje con
fines curativos es muy antiguo. Todos los
médicos griegos lo practicaban. El propio
Hipócrates, padre de la medicina moderna,
decía que 'el camino a la salud es recibir a
diario un baño perfumado y una fricción con
aceite'.
En Europa la técnica se popularizó y
extendió en el siglo XIX, destacando en este
campo el sueco Per Henrik Ling, que
estableció los principios del masaje sueco.