¿Que
entendemos por vaginismo?
Se llama vaginismo al problema sexual que se
manifiesta en el momento de intentar la
penetración, haciendo el coito imposible o
extremadamente doloroso, debido a la
contracción de los músculos que rodean la
entrada de la vagina. El espasmo es una
respuesta involuntaria que muchas mujeres no
reconocen, sufren sus consecuencias pero no
saben porqué ocurre.
Parece ser que en la construcción de la
historia psicosexual se produce una
asociación de la penetración vaginal con la
sensación de peligro; es como si el sistema
defensivo estuviera en extremo activado, de
manera que cualquier intento de penetración
produce esta respuesta refleja, es como si
existiera una orden programada, un sistema
de alarma activado que la mujer no puede
controlar.
• Una
muralla impenetrable.
Las mujeres que presentan este trastorno
sienten una gran ansiedad ante la idea de
introducirse algún objeto en la vagina, ni
siquiera pueden intentarlo con un dedo o un
tampón. De esta forma se va desarrollando
una especie de miedo a la penetración
vaginal y se presume que sería dolorosa.
Cualquier intento de penetración las pone
tensas, parece que tuvieran una
hipersensibilidad a la distensión vaginal.
Esta tensión produce una respuesta que tiene
tres signos típicos: arqueamiento de la
espalda (lordosis), cerrar las piernas
(contracción de los músculos aductores de
los muslos) y espasmos involuntarios de los
músculos que rodean la vagina.
En estas circunstancias como podemos
observar en el dibujo (Figura 1) la
penetración es muy difícil si la mujer esta
tumbada de espaldas, tal como suele ser
habitual en los primeros intentos de
penetración, ya que la entrada de la vagina
queda en una posición no adecuada. Unido a
esto la tensión en los muslos que impulsan a
la mujer a cerrar las piernas, seguido de un
movimiento de retirada, de ir arrastrándose
hacía atrás, que tantas veces hemos oído
relatar a las parejas de estas mujeres,
dejan al hombre paralizado ante una
comunicación tan contundente, ante un NO tan
rotundo, aunque de la boca de ella salga un
"¡inténtalo ahora!".
• La
exploración ginecológica. Un martirio más.
Para muchas mujeres los intentos de
exploración ginecológica también producen el
mismo efecto impidiendo que el médico pueda
explorarla. La mujer se muestra muy nerviosa
y enseguida aparecen los signos mencionados.
Si la el profesional consigue realizar la
exploración no encuentra nada anormal desde
el punto de vista anatómico. Esto, a la
mujer le produce confusión ya que no sabe a
que atribuir sus molestias
•
Destapar la caja de Pandora.
En las mujeres que padecen vaginismo la
sensación de que algo puede entrar en la
vagina, de que algo pueda penetrarlas, se
convierte en inusual y extremadamente
desagradable. Como si esa parte de su cuerpo
estuviera desprovista de toda función, a
modo de sitio cerrado, vetado, donde a modo
de caja de Pandora, los fantasmas sexuales
están recluidos y desterrados, siendo
peligrosa cualquier intromisión en su
desconocido mundo. Sin embargo, buena parte
de estas mujeres, pueden ser unas estupendas
amantes, desear a su pareja, disfrutar del
placer de la relación sexual, orgasmar,
siempre que no se incluya el intento de
penetración en el juego. El mito de mujer
frígida debe quedar rotundamente descartado.
No podemos transmitir la idea de que la
mujer con vaginismo vive de espaldas al
placer sexual, es frígida utilizando este
anticuado.
•
Tratamiento: El problema tiene solución
Las claves a partir de las cuales podemos
tratar el vaginismo desde un enfoque
integrador pasan por explicar los mecanismos
del vaginismo; comparar su caso con muchos
otros que se han resuelto favorablemente;
prohibir los intentos de relaciones coitales
hasta que haya desaparecido la contracción y
muscular; repasar cuestiones básicas sobre
anatomofisiología sexual; ayudan a
comprender mejor la raíz de problema y
rebajan el grado de ansiedad favoreciendo el
proceso terapéutico. Junto con: la propuesta
de ejercicios especializados adecuados a
cada caso además de favorecer las
estrategias de comunicación en la pareja. Si
el tratamiento se realiza en pareja es mejor
el pronostico, aunque si una mujer sospecha
que tiene que tiene vaginismo es mejor acuda
a consulta aunque no tenga pareja. Cuanto
antes se realiza la consulta es mejor el
pronóstico.
El vaginismo es debido a causas psicológicas
que se expresan en el cuerpo y se viven en
pareja, y como tal debe ser tratado.
Actualmente el diagnóstico de vaginismo se
puede realizar de manera sencilla y su
tratamiento es un ejemplo de enfoque
integrador, abarcando las causas
psicológicas más profundas, los factores
ambientales y socio-educativos, el trabajo
con el cuerpo y por supuesto, la relación de
pareja.
La mayoría de las consultas sobre este tema,
son solicitadas por parejas.
•
¿Cuánto dura el tratamiento?
El tiempo medio de tratamiento es de cuatro
o cinco meses; una sesión semanal. En los
casos en los que las sesiones se tienen que
aplazar, el tratamiento se prolonga en el
tiempo pero el número de sesiones suele ser
similar.
El ritmo del proceso es muy importante. No
podemos entender el tratamiento del
vaginismo como una rápida meta para la
penetración. La intervención terapéutica es
un proceso armónico donde tiene absoluta
prioridad el ritmo que marca la paciente,
nosotros le acompañamos en ese camino y le
ayudamos a conocer mejor sus necesidades.
Los ejercicios no pueden ser recetas
mecánicas, tienen que ser especialmente
elaborados para cada caso y presentados en
el momento oportuno y con los apoyos
adecuados.
Un buen diagnóstico, un análisis minucioso
del caso señalando las áreas prioritarias de
intervención, son condiciones necesarias. La
tensión de la paciente tiene que oscilar
entre un cierto grado de ansiedad que
posibilita que algo nuevo ocurra, pero no
tanta como para que se convierta en angustia
y la paralice en su aprendizaje. Los
pequeños logros son siempre muy reforzados,
ya que el terapeuta sabe bien el esfuerzo
que les supone.
• Ideas
claras sobre vaginismo
- Las mujeres con vaginismo pueden disfrutar
de su sexualidad. Decir vaginismo no es
decir negación del placer sexual. Sólo
existen problemas en el intento de
penetración.
- Aunque el vaginismo es una disfunción muy
incapacitante, las causas psicológicas
subyacentes oscilan desde anomalías muy
leves a otras más difíciles de tratar.
- Las mujeres con vaginismo no son "raras",
ni anticuadas, ni evitan a los hombres.
- Las intervenciones quirúrgicas que
ensanchan la entrada de la vagina están
completamente descartadas en el tratamiento
del vaginismo.
- El vaginismo es uno de los problemas
sexuales con mejor pronóstico. El 90% de los
casos se resuelve favorablemente con una
terapia breve.