Explorando y
descubriendo
Es mucho más
fácil descubrir cuales son los ritmos y los
lugares en los que sentimos más si la
exploración la hacemos nosotros mismos que
si es nuestra pareja la que lo hace, es más
fácil decirle a un persona lo que nos gusta
que sentirse molesto por lo que no nos
gusta.
Lamentablemente
la mayoría de las personas cree que la
masturbación es una conducta inmadura propia
de adolescentes o de personas sin pareja,
esto no es así, la masturbación o
autoerotismo es una conducta sexual que se
mantiene a lo largo de toda la vida y que
sirve para conocerse mejor, para mantenerse
en forma y sobretodo para equilibrar los
distintos ritmos de deseo en las parejas
estables.
Sobre esta
práctica siguen existiendo muchos mitos, a
los niños y adolescentes se les dice que la
masturbación puede producir ceguera, que les
saldrán pelos en las palmas de las manos,
que se volverán impotentes o incapaces de
procrear, a las niñas se les sueles prevenir
contra esta práctica diciéndoles que se
convertirán en unas ninfómanas insaciables o
no encontraran marido.
Evidentemente
nada de esto es cierto, pero aunque ya casi
nadie lo cree conscientemente, en el
inconsciente todas estas consideraciones han
quedado y la mayoría de las personas cree
que la masturbación es algo que no hay que
hacer cuando se tiene pareja.
Pero la realidad
no dice que tanto hombres como mujeres se
masturban de vez en cuando. El 90% de los
hombres reconocen que se masturban y el 10%
restante miente. Las mujeres no suelen
masturbarse hasta que no han iniciado sus
relaciones sexuales completas pero tambien
lo hacen e incluso algunas de ellas
reconocen que el placer de la masturbación
es superior y que alcanzan más rápidamente
el orgasmo si están solas.
Todos los bebés
juegan con sus genitales y se ha visto que
incluso antes de nacer los niños tienen el
pene erecto, señal inequívoca de que están
sintiendo placer sexual.
¿Cómo se masturban las
mujeres?
Prácticamente
cualquier parte del cuerpo puede ser
susceptible de desencadenar un orgasmo si se
estimula convenientemente, pero los hombres
prefieren estimularse el pene, las mujeres
quizás debido a una mayor represión
prefieren acariciarse antes otras zonas del
cuerpo, como senos, pelo, manos o brazos
para terminar acariciándose la zona exterior
de sus genitales y sobretodo el clítoris,
casi ninguna mujer se introduce objetos en
la vagina ni simula el coito.
Existen razones
sociales para que las mujeres aprendan a
masturbarse sin tocarse, como apretando los
muslos o frotándose contra el asiento de las
sillas, aunque algunas de ellas pueden
llegar al orgasmo solo con la imaginación,
de esta forma pueden disimular a ojos de sus
padres lo que están haciendo.
Las personas con
fuertes sentimientos de culpa se masturban
solo cuando se encuentran en situación de
duermevela, y de esta forma pueden negar que
lo están haciendo, ya que no llegan a ser
plenamente conscientes de ello.
Casi todas las
mujeres mezclan distintos tipos de
estimulación, dependiendo del día, de la
hora y de las ganas. Pueden tener un orgasmo
rápido o una sesión larga y muy excitante
que tenga como consecuencia varios orgasmos
encadenados.
Sin embargo la
masturbación es una experiencia muy valiosa.
Es la forma de aprender como responde
nuestro cuerpo a los estímulos sexuales. Así
como aprendemos hablar antes de poder
mantener una conversación, debemos aprender
a masturbarnos bien antes de hace el amor. Y
al tiempo que aprendemos a llegar al orgasmo
también aprendemos a sentirnos dueños de
nuestra propia respuesta sexual y que
nuestro cuerpo nos pertenece.
La forma mas
común de masturbación femenina es
estimularse el clítoris con los dedos. Una
forma muy aconsejable es empezar a
estimularse suavemente el pubis con una mano
y los senos con la otra, acariciándose los
pezones y la areola, mientras se imprimen
movimientos en el monte de Venus de arriba
hacia abajo.
Cuando las
sensaciones ya estén concentradas en la zona
del clítoris se puede pasar los dedos con
suavidad por toda la parte interior de los
labios menores, y por encima de los labios
mayores. Luego se puede seguir aumentando la
presión con la palma de la mano, después
puede tomarse el clítoris entre dos dedos y
pellizcarlo suavemente.
También puede
acariciarse la parte interior de los muslos,
el vientre, el pelo, la boca como si se
estuviera mamando. Algunas mujeres pueden
conseguir un orgasmo solo con pellizcarse
suave y rítmicamente los pezones.
Hay quien cree
que las mujeres se masturban introduciéndose
penes de plástico o vibradores en la vagina
cuanto más grandes mejor, como puede verse
en las películas porno. En realidad, la
mayoría de las mujeres lo encuentran muy
incómodo y poco satisfactorio. Los
vibradores suelen usarse para estimular el
clítoris o los pezones, los labios menores o
el periné y la parte exterior del ano, pero
casi ninguna suele introducirse nada en la
vagina para alcanzar el placer que produce
la masturbación.
Casi todas las
mujeres mezclan distintos tipos de
estimulación, dependiendo del día, de la
hora y de las ganas. Pueden tener un orgasmo
rápido o una sesión larga y muy excitante
que tenga como consecuencia varios orgasmo
encadenados. Pero todas las mujeres saben
que están cosas no hay que ir a por ellas,
son como las setas se las va encontrando
uno.
¿Cómo se lo
hacen los hombres?
Los hombres son
bastante simples, han aprendido desde
pequeños a “ir al grano” con rapidez y no se
entretiene demasiado, suelen acariciar el
tallo de su pene de arriba hacia abajo,
haciendo que el prepucio se mueva sobre el
glande hasta que la erección alcance toda su
consistencia, luego lo sacuden con golpes
enérgicos y a ritmo más vivo hasta que
sienten que el orgasmo es irremediable,
entonces paran y se concentran en las
sensaciones.
No le piden nada
más a su masturbación, la mayoría de los
hombres lo consideran como una descarga que
les libera de la tensión sexual, no piensan
en ello como una forma de aprendizaje, o
como una manera de estimular sus fantasías y
de favorecer el desarrollo de su erotismo.
Son rápidos y
muy expeditivos, lo que se diría en términos
taurinos “suelen realizar una faena de
aliño”. Estas prácticas no suelen ser muy
recomendables, el organismo aprende a
reaccionar con rapidez ante los estímulos
sexuales y si esto se repite durante
bastante tiempo luego no pueden pedir que
sus relaciones sexuales sean lentas y
pausadas, seguirán siendo como se les ha
enseñado, rápidas y compulsivas.
Si un hombre
quiere masturbarse bien, tiene que buscarse,
ante todo, un lugar cómodo para hacerlo, el
cuarto de baño, sobretodo cuando fuera hay
una larga cola esperando, no es el lugar más
adecuado. Tiene que empezar por estimular su
fantasía, acariciarse todo el cuerpo,
descubrir los lugares de su piel donde
duermes las sensaciones eróticas y despertar
todas las sensaciones. Prolongar la fase
excitación hasta el límite de tensión
extremo, parando y retomando la estimulación
cuantas veces sea preciso. Seguramente que
descubrirá como se puede mejorar la calidad
de una orgasmo que seguramente consideraba
perfecto.
Chorros de agua
El chorro de agua a
presión de la ducha es un artilugio que
tanto hombres como mujeres suelen usar para
alcanzar el orgasmo. El agua caliente
directamente en el clítoris o en el glande
puede desencadenar un orgasmo rápidamente,
es estupendo para lo que siempre van con
prisas y les gusta salir de casa aseados y
orgasmeados.
Cuando la pareja se
masturba
La mayoría de
las personas suelen sentirse muy incómodas
cuando descubren que su pareja se masturba a
solas y lo toman como señal de que no son
suficiente para ella. Por esta razón la
mayoría de las personas suelen masturbarse
en secreto, a puerta cerrada y en silencio.
La verdad que la mayoría de los que lo
hacen, es por variar, por no dar la lata al
otro o por darse un gusto en solitario. A
todo el mundo le gusta cambiar de vez en
cuando, la masturbación se adapta
perfectamente a los estados de ánimo del
usuario.
Lo ideal es que
la pareja tenga la confianza suficiente para
hablar de estos tomas como de otros, con
sinceridad, amplitud de miras y comprensión.
Se necesita mucha confianza para plantear el
teme, pero una vez superada la incomodidad
inicial, el acto de masturbarse y las
razones por las que se hace puede ayudar a
que la intimidad de la relación amorosa sea
mayor y más relajada.