Aquí te contamos
algunos para poner en práctica:
LOS PENSAMIENTOS:
Los pensamientos reflejan y producen en
los demás el efecto que queramos darle. Así, un
pensamiento sensual es un pensamiento positivo
que ilumina, es una actitud o un deseo que tiene
la fuerza de atraer la gente hacia usted.
También es obvio que para recibir es necesario
dar primero, y todo el mundo desea recibir antes
que dar. Con estos conceptos en su mente le será
mucho más fácil conseguir que sus pensamientos
sean más sensuales.
Veamos un ejemplo: Imagine una persona a la cual
desearía ofrecerle todo su amor. Usted ha creado
con esta idea un pensamiento sensual, potente,
positivo y capaz de atraer esa persona hacia
usted cuando se encuentre en presencia de esa
persona. Ese pensamiento que impregna su ser, va
a irradiarse fuertemente hacia la otra persona;
usted no tiene necesidad de ser consciente de
esto, su subconsciente reacionará sin que usted
se dé cuenta.
Lo que se debe evitar a toda costa es perder el
control cuando se encuentre en presencia de esa
persona, es decir, tener miedo, falta de
seguridad, etc., ya que en ese momento su
pensamiento pierde toda eficacia.
LOS SENTIMIENTOS:
El ser humano no es un ser lógico, es
un ser emocional y normalmente son las emociones
las que lo hacen reaccionar y avanzar.
La persona sensual que llegará a ser actuará
sobre las emociones de aquellos que le salgan a
su paso. Puesto que usted hablará a alguien
actuando sobre sus emociones, automáticamente
será capaz de provocar en ella emociones y
sentimientos. Así, cuando esté enamorado, será
sensual.
Cada gesto, cada caricia, cada conducta que
lleve a cabo contendrá una carga de sensualidad
tan grande que rendirá su pareja a sus pies. En
conclusión, si desea parecer muy sensual y no
está enamorado haga como si lo estuviera y los
resultados serán favorables.
SU ENERGIA SEXUAL:
Las personas que tienen una energía
sexual fuerte son generalmente más sensuales que
el resto.
Habrá notado que cuando está excitado
sexualmente, siente una energía muy intensa,
convirtiéndose en objetivo prioritario y
exclusivo el satisfacer su deseo sexual. En ese
momento, si tiene la posibilidad de seducir a su
pareja, seguramente su sensualidad será mucho
mayor que en una situación normal.
Vemos pues que la sensualidad es una energía muy
intensa y que se puede transmitir entre las
personas. Por ello si aprendemos a potenciar
nuestra energía sensual podremos aumentar
nuestra capacidad de seducción.
EL MAGNETISMO PERSONAL:
Una persona sensual posee un fuerte
magnetismo personal, un magnetismo seductor. Así
un Pura Sangre no es forzosamente un caballo de
carreras; sólo aquellos que poseen el carácter
suficiente llegan a serlo. El mismo principio se
puede aplicar a la sensualidad y al magnetismo.
Sólo las personas que son capaces de potenciar
al máximo su sensualidad podrán gozar de una
capacidad de seducción envidiable. El poder
sensual exterior está formado por varios
aspectos, que son: su manera de ser, de
vestirse, de habla y de moverse. Vamos a
describir detenidamente estas cualidades para
enseñarle cómo usarlos para convertirnos en unas
personas irresistiblemente sensuales.
SU MANERA DE SER:
Su manera de ser denota quien es
realmente y el entorno del que proviene. Según
sea ésta, provocará envidia o pena.
En general, lo que aparentamos es un fiel
reflejo de nuestro interior. Suele ser muy
difícil aparentar lo que no se es, pero también
es cierto que a mucha gente le gusta
precisamente eso. No se deje llevar por las
apariencias y recuerde que si decide construir
una personalidad para agradar a los demás, ésta
podrá venirse abajo como un castillo de naipes
al primer contratiempo.
Intente encontrar la persona que hay dentro de
usted. Aprenda a conocerse y conseguir la
confianza en sí mismo y la autoestima que le
convertirá en una persona envidiada y querida
por todos.
SU FORMA DE VESTIR:
Dicen que el hábito no hace al monje,
pero la realidad de nuestros días demuestra
claramente lo contrario: usted está siendo
juzgado constantemente.
Por eso, su manera de vestir será una de sus
tarjetas de presentación que le clasificará ante
los ojos de los demás. Haga la prueba y se
asombrará. Normalmente las personas se visten de
acuerdo con el modo en el que se desenvuelven.
Es muy difícil aconsejar sobre esta materia,
pero hay unos cuantos consejos de carácter
general que a buen seguro le servirán: Intente
vestir acorde con cada situación, pero sin
renunciar a su estilo propio, vestir a la moda
ayuda bastante para poder causar buena
impresión, los colores vivos y claros suelen
favorecer más que los apagados y oscuros e
intente vestir siempre prendas que le sean
cómodas y acordes con su estilo personal. No se
fuerce, pues estará incómodo y los demás lo
notarán.
SU MANERA DE HABLAR:
"Por la boca muere el pez". Estamos
seguros de que no le gustaría hacer lo mismo.
Siempre debe procurar hablar despacio y
vocalizando. Si habla demasiado deprisa y se
come las palabras provocará tensión en los demás
y le evitarán.
Un buen sistema para moldear su voz y conseguir
que sea más sensual, es ensayando con una
grabadora. Intente grabar un texto romántico o
una declaración de amor y escúchela varias
veces; verá cómo cada vez encuentra defectos y
detalles que cambiar.
SU FORMA DE MIRAR:
Los ojos son el reflejo del alma. Sus
ojos muestran su estado anímico: la tristeza, la
alegría, la felicidad, el deseo, etc. ¿Hay algo
más sensual que la mirada de un hombre y una
mujer enamorados? ¿Hay algo más sensual que una
intensa mirada de deseo?
Vale la pena pues, poseer una mirada intensa y
que refleje nuestro deseo y sensualidad. Para
ello practique delante de un espejo e intente
mostrar amor, ternura, pasión y deseo. Solo un
poco de tiempo bastará para ver resultados
sorprendentes.
SU FORMA DE MOVERSE:
Si camina como un pobre infeliz al que
su pareja ha abandonado por otro/a, seguramente
inspirará lástima o pena. Si sus gestos son
bruscos y secos, seguramente inspirar más miedo
que amor.
Estos simples ejemplos bastan para demostrar la
importancia que tiene la forma de caminar y de
moverse.
Poco importa lo que diga y como lo diga si la
gesticulación o el ademán empleado no es el
adecuado. No olvide que su imagen exterior es lo
primero que se ve y es muy importante que los
demás se interesen, que sientan curiosidad por
usted. Por ello evite los extremos, hágase notar
pero sin necesidad de llamar la atención; deje
que los demás tengan curiosidad por conocerlo.
Ésta es la regla de oro: SUSUSCITE LA
CURIOSIDAD DE LOS DEMÁS.
EL OLFATO:
El olor natural de un hombre o de una
mujer pueden desencadenar un vivo deseo y una
gran excitación.
Aprender a apreciar el olor natural de su pareja
es muy importante. Pero debe llevarse cuidado ya
que esos olores personales según la ropa
utilizada puede transformarse en malos olores.
Es recomendable utilizar prendas hechas de
materias naturales como el algodón, la lana, la
seda, etc.
EL OIDO:
Hay muchos sonidos que tienen un
carácter extremadamente erótico. Así los
gemidos, los jadeos, las palabras, la fricción
de los cuerpos, el ruido del somier,
determinados golpes, etc. Estos ruidos son una
fuente de enriquecimiento sensual y ayudaran a
aumentar la excitación y el placer de la pareja.
Durante el coito el hombre es muy sensible a las
reacciones, sonidos, gemidos, gritos, palabras,
etc. que emita su pareja.
LA VISTA:
El sentido de la vista tiene una gran
importancia, antes, durante, y después de las
relaciones sexuales.
Apagar la luz durante el acto sexual supone
renuciar a una gran fuente de excitación como es
la vista.
La vista del cuerpo, de la cara, de los cabellos
de una mujer puede ayudar enormemente a la
erección en el hombre. También tiene mucha
importancia el uso de ropa interior u otro tipo
de complementos para aumentar el deseo en el
hombre.
El ver los órganos sexuales tanto femeninos como
masculinos provocará un gran placer y
excitación, e incluso las masturbaciones hechas
sin vergüenza ni complejos pueden ser
definitivas.
EL TACTO:
Una caricia o roce en el momento y
sitio adecuado (cara, mano...) puede despertar
el interés en la otra persona.
EL GUSTO:
Una boca mal cuidada, o un aliento
insoportable puede echar al traste todo proceso
de aproximación.
Debe guardar su higiene bucal. |