Y es que,
compartirlo todo, no significa perder la
individualidad. Las actividades que cada uno
de los miembros de la pareja hace por
separado, pueden incluso, enriquecer la
relación.
¿Por qué es tan
importante que los cónyuges tengan un
espacio sólo para ellos mismos?
Primeramente, es
una forma de poner los pensamientos e ideas
en orden. También, de complacerte con
aquellas actividades que siempre te gustaron
pero que tu pareja no disfruta tanto como
tú. El hecho de que estés casada o envuelta
en una relación formal, no significa que
renuncies a algunas actividades que te
proporcionan placer por el sólo hecho de que
tu pareja no comparta todos tus intereses y
gustos.
Una velada con
tus amigas, practicar ejercicios, ir a un
gimnasio, una sesión de masajes, practicar
yoga o recibir clases de pintura o de barro,
son algunas de las actividades en las que,
usualmente, las mujeres que desean preservar
su espacio individual fuera de los marcos
del matrimonio.
Hay tres
aspectos muy importantes que debes tener en
cuenta:
1. Tanto tu pareja como tú, deben estar de
acuerdo y aprobar sus respectivas
decisiones. De no ser así, se convertiría en
un punto de conflicto en la relación. Ambos
deben de entender que tanto tú como él,
tienen el mismo derecho a conservar su
intimidad.
2. Otro aspecto
fundamental es la confianza y seguridad que
debe primar en la relación. De nada vale que
estés de acuerdo en que tu pareja se vaya
sola o con sus amigos, si mientras está
fuera, los malos pensamientos se apoderan de
tu mente.
3. A la hora de
definir tu espacio personal, no olvides de
marcar la línea divisoria entre la intimidad
y la soledad. Tus actividades individuales
deben tener un límite pues puede llegar el
momento en que te sientas sola y tu
matrimonio comience a tener problemas por
diferencia de intereses y distanciamiento
emocional.
Un manejo inteligente del tiempo y los
espacios de intimidad, darán nuevos bríos a
tu relación y contribuirán a su éxito