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Miedo a
perder el cariño de las personas que se
quieren.
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Miedo a
perder el interés de las personas que le
rodean.
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Miedo a
dejar de ser el centro de atención de
las personas amadas.
Una persona que
está celosa se siente triste y malhumorada,
porque tiene miedo a ser desplazado a un
segundo plano, y se mortifica pensando miles
de maneras por las que lo van a dejar,
puesto que ese miedo le está diciendo que es
posible que no lo quieran.
Al estar triste
todo el mundo le parece feo y gris, el
futuro lo ve negro y nada ni nadie le alegra
la vida. ¡Y una persona triste no tiene
ganas de nada! No tiene ganas de trabajar,
no tiene ganas de ir a fiestas, no tiene
ganas de ducharse ni tiene ganas tan
siquiera de estar despierto. Fácil es,
entonces, que cualquier persona llegue a
drogarse o a alcoholizarse, ya que, al estar
triste, nada le importa.
Y es muy difícil
su rehabilitación porque sus Celos no
desaparecerán nunca.
Y está de mal
humor porque los Celos se los está
produciendo su pareja, hablando con un amigo
o con un familiar. Es decir, que está
sufriendo Celos porque imagina que su pareja
lo va a dejar por la persona con la que está
hablando.
Por lo tanto,
para defenderse de ese dolor, la encierra
para que no hable con nadie y comienza a
buscar defectos en ella, pensando que, si
consigue NO quererla, no sufrirá.
Porque esa es la
creencia de todos: “que si sientes celos, es
porque quieres”
Por eso,
inconscientemente, si consigue odiarla, no
sentirá Celos.
En ese momento,
todo lo que su pareja haga o diga le
parecerá mal, todo le molestará.
Y es entonces
cuando se enfadará, llegando luego a las
peleas y, más tarde, a los Malos Tratos.
Según el grado
de los Celos, más o menos fuertes serán los
castigos; es decir, una persona poco celosa
castiga a su pareja quitándole libertad.
Por ejemplo, un
día su pareja llegará diez minutos tarde y
él le preguntará enfadado: ¿dónde has
estado?, ¿con quién has estado?, ¿qué has
hecho?, ¿qué no has hecho?, ...
Su pareja le
dice la verdad, que ha estado en casa de sus
padres, comiendo o simplemente hablando,
pero él no la cree porque está celoso: “¿No
será que está con otro? ¿No será que ya no
me quiere?”
Y al pensar que
su pareja miente, en lugar de calmarse,
aumenta su malestar.
¡Y cuando
creyese la versión de ella, por las razones
que fueran (porque llamó a su suegra para
preguntarle si era verdad, o porque al final
se cansó de oír de su pareja siempre la
misma explicación), seguirá triste y
malhumorado porque pensará que su pareja lo
va a dejar por su familia! ¡Vamos, que
quiere más a su familia que a él! ¡O que
quiere más a sus amigas que a él! ¡O que
quiere más al perro que a él! ...
Siempre Miedo a
que su pareja quiera Más a otro ser.
Pero lo
perjudicial es que él no sabe que está
celoso. El no puede reconocer que siente
Celos, porque eso le haría creer que vale
Menos que cualquier otro. Se pondría más
celoso.
Por lo que, para
justificar su enfado, se centra en los diez
minutos que ella llegó tarde, excusándose
con que tiene miedo a que le pase algo malo
por el camino, que la vida está muy mal, que
hay mucho bandido, etc., llegando incluso a
culpar a sus padres de su tardanza.
Es entonces
cuando ella, para no molestarlo más -porque
lo quiere-, dejará de visitar a su familia o
lo hará a escondidas para que él no se
entere. Y con el tiempo dejará de visitar
amigos, familiares, vecinos, etc..
Lo cierto es que
cualquier cosa que su pareja haga o deshaga
sin ser él el centro de atención, le pondrá
triste y malhumorado.
Por lo que
intentará encerrar a su pareja para no
sentir Celos.
Ese es el primer
paso para dar Malos Tratos psicológicos.
Y si es Muy
celoso, fácil es que llegue a castigar
físicamente, puesto que estará Mucho más
Enfadado.
Y de Muy
Enfadado a Agresivo no hay mucha distancia.
Sólo hace falta que el maltratador tenga
bastantes motivos reales para estar
Encolerizado, como no tener dinero para
comprar comida, que lo hayan despedido en el
trabajo, que su pareja haya ido a visitar a
su familia sin SU permiso, que su hijo se
haya olvidado de su tabaco, que se haya
tomado unas cuantas copas en el bar y que
haya aprendido a pegar cuando era niño,
viéndolo en sus padres.
¿DE DONDE VIENEN
LOS CELOS?
Casi todo el
mundo justifica los Celos diciendo que son
innatos, que ya nacemos celosos. Sin
embargo, el cerebro, que es donde están
registrados los sentimientos, no estaba
totalmente formado antes de nacer. Por lo
que, si no existe cerebro, no pueden existir
Celos. Tiene que haber una explicación
Razonable y CaUsal.
No casual.
Y en relación a
ello tenemos una Teoría que propone lo
siguiente:
Todos los niños
y niñas pasan sus dos primeros años de vida
de la misma forma. Todos están preocupados
(si es que existe la preocupación a esa
edad) en manejar bien sus sentidos.
Es decir, sólo
tienen interés en aprender a tocar y coger,
ver y mirar, oler, escuchar, caminar,
hablar, ...; en fin, sólo tienen curiosidad
por aprender a conocer su cuerpo, a
manejarlo bien.
De hecho, cuando
el niño tiene varios meses de edad y su
madre lo llama, él no sabe dirigir la mirada
hacia donde su oído le indica, no sabe
manejarlo bien; a los dos años, llamas al
niño y éste gira la cabeza con rapidez hacia
donde tú estás. A los pocos meses, el niño
no sabe caminar ni hablar, y a los dos años
ya corretea y parlotea. A los pocos meses,
al niño se le cae todo de las manos; a los
dos años, nadie le quita nada de sus dedos.
Aproximadamente
tarda dos años en saber manejar su cuerpo,
aunque esto es algo que no se podrá medir
con exactitud.
Después de esos
dos años, el niño se da cuenta de que existe
otra gente, de que ya no es el centro del
mundo, de que su madre, a quien él adora (ya
que le da de comer, le arropa cuando tiene
frío, le mima cuando llora, etc.), no está
disponible cada vez que necesita algo, ya
que tiene que atender a su marido o a sus
otros hijos.
El niño piensa
que su madre ya no lo quiere, porque no lo
Atiende cuando él la Necesita.
En ese momento
tiene Miedo a Perder el Cariño y la Atención
de su madre.
Y es Entonces
cuando comienza a sentir Celos, ya que
Alguien o Algo está quitándole esa Atención.
Por eso
se crean los Celos.
Y es, en ese
momento, cuando el niño comienza a
enfadarse, llegando a patalear y a llorar
para llamar dicha atención.
Si al cabo de
los años el niño comprueba que su madre sí
lo quiere, porque nunca ha dejado de
atenderlo, y comprueba también que su
familia lo quiere, llega a la conclusión de
que puede compartir el cariño. Así, el niño
se criará sin el Miedo a Perder a quien ama
(o, más bien, sin Miedo a Perder a la
persona que lo atiende) por lo que no
sufrirá Celos en el futuro.
¡Y si los sufre,
será como un cáncer benigno!
Pero si al cabo
de los años continúa la falta de atención de
la madre hacia el niño, porque ella pasa la
mayor parte del tiempo discutiendo y
peleando con su marido, estos Celos se
agudizarán. Ese pataleo por llamar la
atención de la madre se convertirá en
capricho y más tarde en Obsesión por
conseguir lo que quiere. Y si el niño ve que
todo en su casa se consigue a base de
gritos, patadas e insultos, se convertirá en
el clásico maltratador.
Puede que todos
seamos algo celosos, porque No siempre
nuestra madre estuvo dispuesta a atendernos
en el momento preciso, y alguna que otra vez
sufrimos Miedo a perderla, pero, LOS CELOS,
sean como sean, Siempre hacen daño.
Y si, como dicen
muchos, un día ves a tu pareja tontear con
otra persona, lo Normal es Sentir Tristeza,
porque te ha defraudado, y luego lo Normal
es Razonar, y, si no merece la pena,
dejarla!
Pero si, encima
de sentir Tristeza, se siente también Celos,
fácilmente se puede llegar a maltratar.
Sin embargo, hay
personas que afirman que el mundo sin Celos
no es bonito, que no tiene alicientes.
Pues bien, quien
lo vea bonito y quiera ser celoso, que lo
sea, pero quien no lo quiera ser, y no pueda
dejar de serlo, debe ser ayudado.
Resumiendo,
concluimos nuestra Tesis asegurando que,
curando los Celos, se acaban Todos
los Malos Tratos, tanto psicológicos como
físicos.
Y la prueba de
que podemos tener razón en la Tesis
propuesta nos la da la frase que dice el
maltratador antes de matar a su pareja,
después de que ella lo dejara por Malos
Tratos: ¡Si no es mía, no es de nadie...!
Esa frase la
está diciendo una persona Muy Celosa.
Llevamos muchos
años indagando sobre este tema, y tenemos
una Teoría para curar los Celos.
No sabemos si es
factible, pero nos gustaría probarla e
intentarla, aunque esto sólo será posible si
alguien nos cree y nos ofrece Su Ayuda.
Incluso yo puedo
prestarme como Conejillo de Indias.