"Ideal" está
escrito entre comillas porque, de acuerdo
con las distintas experiencias, no es
posible que se den todos los rasgos juntos.
Sin embargo, esta lista puede ser utilizada
para evaluar las condiciones actuales de
vuestra pareja y, motivarse para dialogar
sobre las carencias, necesidades y deseos de
cada cual.
La pareja idealizada reuniría algunas
de estas características:
Que me acepte tal como soy.
Que respete mis creencias, ideas y puntos de
vista aunque no los comparta.
Que acepte que tengo necesidades y deseos
propios.
Que pueda contarme lo que siente y piensa.
Que esté disponible para escuchar algún problema
que tengo sin enojos ni réplicas ni consejos ni
sugerencias si no se los solicito.
Que podamos disfrutar juntos de parte del tiempo
libre que tenemos.
Que podamos tener proyectos en común sin
descuidar los proyectos individuales.
Que posea capacidad para dar y recibir afecto.
Que entienda que mis ritmos son diferentes a los
suyos y los respete.
Que podamos comunicarnos en forma efectiva, sin
malentendidos ni sobrentendidos y lleguemos a
acuerdos.
Que muestre conductas amables.
Que pueda separar su trabajo de su hogar; que
cuando esté en casa esté en casa y no siga, con
su mente, en otro lugar.
Que pueda estar disponible para acompañarme en
trámites complejos que necesitan de su
intervención; al médico, cuando tengo que
realizarme estudios que me preocupan y
angustian, etc..
Que se interese, si intromisión, en mis asuntos.
Que me llame, durante el día, por su necesidad
de comunicarse conmigo y para saber cómo estoy.
Que sepa desempeñar su función paterna/materna.
Que sepa administrar el tiempo y el dinero.
Que tome iniciativas.
Que tenga capacidad de decisión y que me
consulte sólo cuando sea necesario.
Que cumpla con los compromisos que establece.
Que sea responsable en lo que hace y se
comprometa en su trabajo.
Que colabore en las tareas de la casa.
Que me incluya en sus proyectos cuando las
circunstancias lo permitan.
Que sea capaz de organizar y hacer cosas conmigo
haciéndose cargo de su parte.
Que asuma su responsabilidad en ciertos temas
que generan conflictos en la pareja.
Que acepte, con buena disposición de ánimo,
quedarse con nuestros hijos, llevarlos a la
escuela, bañarlos, etc., cuando la situación lo
requiere.
Que me consulte cuando tenga que tomar alguna
decisión que involucra a la familia.
Que me apoye en la puesta de límites a los
chicos y que, si me equivocare, que me confronte
cuando estamos solos y no me desautorice frente
a ellos.
Que colabore en la organización de fiestas y
reuniones.
Que cuide su salud psíquica y física en todos
sus aspectos.
Que sea vital, entusiasta y con creatividad en
los juegos sexuales.
Que podamos hablar libremente, sin tabúes, sobre
temas sexuales.
Que responda a mis seductoras invitaciones.
Que comprenda que no siempre "se está con
deseos".
Que respete mis tiempos.
Que el coito sea la consecuencia de un vínculo
de amor y no de una "imperiosa necesidad
biológica".
Que conozca la forma en que más me gusta "hacer
el amor".
Que sepa "sintonizar mi frecuencia"
Que me sorprenda con algún regalo fuera de las
fechas clave.
Que recuerde dichas fechas.
Que podamos compartir información variada.
Que me proteja cuando me siento "en baja".
Que me atienda con buena disposición cuando no
me siento bien y se encargue de tareas que no le
son habituales.
Que comprenda que yo, como cualquier ser humano,
tengo impedimentos para ciertas cosas.
Que pueda aceptar que, en ciertos momentos, se
pueda tener malhumor.
Que cuando esté con malhumor e intolerante no lo
descargue conmigo y/o con los chicos.
Que conozca mis intereses vitales y deseos cuya
realización me producen un estado de bienestar y
armonía.
Que acepte que, en ocasiones, tenga que
desarrollar esos intereses fuera de casa con lo
que se trastorna, en parte, los horarios
habituales.
Que comprenda que, en ciertas oportunidades,
necesito experimentar momentos de soledad.
Que no me manipule ni con miedo, ni con soborno
ni con culpa para obtener algo de mí.
Que comunique abiertamente lo que sintió y pensó
en vez de hacérmelo saber mediante subterfugios,
disculpas o evasivas.
Que se haga un tiempo para el intercambio de
mimos.
Que pueda llegar a comprender que tengo
conflictos con mis padres y que, a veces, la
culpa me impide ponerles límites adecuados.
Que sepa jugar y divertirse conmigo y los
chicos.
Que tenga conciencia de los problema que tenemos
como pareja ( que no los niegue), que tenga
autocrítica ( que se haga responsable de su
parte) y que manifieste un auténtico deseo de
cambio.
Aquí sólo figuran algunos ítems. Hay muchos más,
pero es una muestra representativa de las quejas
más comunes de la pareja, quejas que, puestas en
positivo, nos dan el perfil de la "pareja ideal"
la que, en la realidad cotidiana de la vida, es
muy difícil de encontrar pero posible de
construir si hay, entre los miembros, respeto y
amor. |