Antigüedad y modernidad
Podemos comenzar la aventura en el norte por
Delhi. Esta ciudad es una elegante capital
que entremezcla, en realidad, dos ciudades
distintas. La fuerza y el color contrastan
con el esplendor de Nueva Delhi que, con sus
amplios bulevares, ofrece perspectivas
cambiantes de la ciudad-jardín que creara
Lutyens. En Delhi puedes encontrar muchos
hoteles de lujo de nivel internacional, con
confort y calidad para garantizar un buen
descanso. Se puede salir a disfrutar de su
Fuerte Rojo, la Mezquita de Jama (la más
grande de la India), explorar las modernas
tiendas y dar un paseo por sus plazas en las
que danzantes entretienen a la muchedumbre
mientras los adivinos te predicen el futuro.
Si durante el día has pasado mucho calor,
pronto llega la tarde y empieza a refrescar.
Con esta temperatura podremos degustar
cualquiera de las muchas combinaciones
gastronómicas en uno de los restaurantes de
la ciudad mientas escuchamos las melodías
del sitar y la vina. Si quieres continuar el
viaje hacia otro punto lo puedes hacer
puesto que desde Delhi salen trenes hacia
otras regiones con bastante frecuencia.
Otra maravilla
para disfrutar en el norte es "El triángulo
de oro". En esta región se encuentra el Taj
Mahal, famoso símbolo de la India ante los
ojos de todo el mundo, y también se puede
continuar el viaje hacia la antigua ciudad
fantasma de Fatehpur Sikri y la exótica
ciudad rosa de Jaipur, en Rajasthan. En el
Taj Mahal, casi con toda seguridad, te
sentirás muy conmovida ante una bella
historia de amor. Este edificio fue
construido por el amor a una mujer. Dentro
se halla el Fuerte Rojo, donde el romántico
emperador que lo construyó fue encarcelado
por su propio hijo y es posible visitar la
habitación donde murió. Desde aquí, el
camino nos lleva a Fatehpur Sikri. Los
gloriosos palacios y patios mogoles evocan
sueños del pasado, sueños de una época
dorada, de tragedia y de amor, de harenes,
de bellas esposas, de emperadores poderosos,
profecías mágicas y potentes hechizos.
Al suroeste de
Delhi, en el estado de Madhya Pradesh, se
encuentran los templos de Khajuraho donde,
con enormes frisos y enormes figuras
humanas, se muestra el arte del amor. En
ningún otro lugar del mundo se exaltan tan
bien los sentimientos y la naturaleza
sensual del ser humano.
Udaipur: la magia de los lagos
Más adelante te
puedes aventurar hacia la región de
Rajasthan de exótica fantasía y poblada
durante siglos por los rajputs, una raza de
guerreros honrados y valientes que lucharon
hasta la muerte por proteger sus tierras.
Las fortalezas muestran las cicatrices de la
guerra. Puedes alojarte en un palacio de
cuentos de hadas a orillas de los hermosos
lagos de Udaipur. Desde aquí, la fantasía de
"Las mil y una noches" llega hasta el mágico
Jaisalmer, una ciudad dorada donde cada
edificio irradia el calor del sol. También
puedes disfrutar de la majestuosidad de un
tigre visto desde la lejanía, montar en
camello por el desierto u observar la
inmensidad del desierto.
En el norte no
podemos, cuanto menos, dejar de visitar y
palpar las aguas del Ganges que, según la fe
popular, purifica el alma al bañarse en él.
En sus orillas podemos disfrutar
contemplando numerosas ciudades como
Varanasi, Allahabad, Rishikesh y Hardwar.
Mezclarse entre las multitudes es una de las
experiencias que se pueden vivir en la
India. Produce inspiración el ver cómo una
de las regiones más antiguas del mundo sigue
teniendo tanta viveza y creyentes
apasionados. En estas ciudades se pueden
observar ceremonias de ofrendas, podemos
escuchar himnos y podemos sentir el olor a
incienso que sale de los templos.
Otra de las
curiosidades del norte son los Himalayas.
Son unas casas flotantes construidas en
medio de algunos lagos. Estas bellas casas
se pueden disfrutar en Cachemira, una fresca
ciudad con un verde exuberante. Una se puede
relajar en el balcón de uno de los hermosos
hoteles de las montañas respirando aire puro
y contemplar cómo cae el río en cascada por
las montañas. Los antiguos emperadores se
dedicaron, con todo su esfuerzo a crear en
Cachemira un "paraíso en la tierra". Más
tarde fueron los ingleses los que
popularizaron las casas flotantes en los
tranquilos lagos. Muchas personas hacen
excursiones hasta estas casas y allí
descansan. Al norte de Shimala se encuentra
el valle de Kulu, con magníficos bosques,
caudalosos ríos y paseos alfombrados de
flores. Hay muchas maravillas, mucho que
sentir y que ver. Aquí todo es exótico y
desconocido.
En Khajuraho se
encuentran las más puras expresiones de arte
de la India medieval. Desde allí hay vuelos
diarios a Delhi, Agra y Varanasi. Hay
servicio de autobuses de líneas regulares
desde las estaciones de ferrocarril más
próximas. Se pueden alquilar taxis,
autobuses o bicicletas a motor.
Para la
deportista el norte ofrece una gran variedad
de recursos al aire libre; caminatas,
montañismo, esquí, navegación a vela,
deslizamiento aéreo, pesca y golf. Lo
espectacular se centra alrededor de los
2.400 Km de espectaculares tierras altas de
Himalaya, vetadas de árboles floridos y de
flores silvestres. Esta cordillera resguarda
a los sólidos y pequeños caseríos, muchos de
ellos puntos de partida para rutas que se
adentran en el corazón de la montaña. Hay
buenos arranques desde Himachal Pradesh y
Cachemira. En la región central
encontraremos lugares como Mussoorie,
Ranikhet y Almora en Uttar Pradesh. Para el
enamorado del esquí, Gulmar y Kufri están
dotadas de algunas de las más divertidas
laderas del mundo. El trekking también es
otra opción que ofrece excelentes
oportunidades en los Himalayas. Existen
algunas rutas que son sencillas y muy
populares, y otras que son más difíciles y
están aún sin explorar.
Compras
La artesanía
india, transmitida de padres a hijos en las
diversas comarcas, tiene locales en cada
localidad. La artesanía mezcla técnicas
antiguas con estéticas modernas dando como
productos sedas, alfombras y joyas. La seda
ha gozado siempre de gran renombre desde que
los primeros europeos se aventuraron con los
barcos por África para hacer el recorrido a
las Indias y gozar de exquisitas especias y
sedas naturales. El valor de sus
manufacturas supera al coste. En los
mercados puedes divertirte regateando en los
bazares o comprando a buenos precios en los
emporios del Gobierno.
La seda más
importante es la de Varanasi y Kanchipuram.
El 90% de la seda se produce en el sur y es
de máxima calidad, con bordados en oro y con
el mejor precio. Se hacen telas de Mysore.
Las de mayor y más brillante colorido se
hacen en Rajasthan. También hay sedas o
mezclas de algodón y seda por todo el país.
La lana de Cachemira es famosa en el mundo
entero por sus chales de pashimina y
exquisitos shahtush. En lo que respecta a
alfombras, Cachemira tiene una larga
tradición en tapicería con alfombras de lana
y tapices de seda de exquisita fabricación.
La vestimenta está hecha a medida, con
brocados y telas de plata y lentejuelas.
En joyería, se
pueden encontrar grandes adornos de plata,
filigranas de crissa, cinturones a mano
trabajados con oro de Kerala, Tamie y Nadu.
También nos asombraremos con la enorme
variedad de piedras preciosas y
semipreciosas y artesanías hechas de cuero o
piezas de alabastro, que en cada región
tienen sus particularidades y sus materiales
base. Hay otras compras que no se pueden
despreciar en la India, como es el caso de
las especias, el té, el perfume o los
jabones, que han hecho famosa a la India
durante siglos y que ha hecho que sea
conocida como el país de los olores y los
sabores. Un dato importante para el viajero,
y que no debe olvidar, es que los objetos
con más de 100 años de antigüedad no se
pueden exportar.
Una
aventura gastronómica
Ese olor
especial de la India no se debe sólo a sus
jazmines, a las rosas frescas o al sándalo
(árbol cuya madera se caracteriza por su
excelente aroma), sino que también proviene
del aroma de sus especias, muy importantes
para toda su gastronomía y para poder
cocinar sus más ricas salsas.
El cocinero
indio tiene más de veinticinco especias
molidas con las que preparar las mesalas,
que también poseen propiedades medicinales.
Los platos de verdura y carne son
excelentes. Está el Rogan Josh (cordero al
curry), el Gustaba (albóndigas con especias
en yogur) y el delicioso Biryani (pollo o
cordero con arroz, con sabor a naranja,
sazonado con azúcar y agua de rosas). La
siempre popular cocina Tanduri y los Kababs
son especialidades del norte.
Los principales
dulces son el Kulfi (típico helado indio),
las Rasgullas (bolsas de crema de queso con
sabor a agua de rosas), Gulan Jamuns (harina
y leche con jarabe azucarado) y Jalebi
(frituras de lentejas bañadas en caramelo).
Además, hay mucha abundancia de frutas
tropicales. También hay un sinfín de
aperitivos en cada esquina; samosas,
friturias, dosas y vada. Los refrescos
también abundan, siendo el más típico el
mimbu pani (refresco de limón) y el agua de
coco.