En el se
desarrolla el concepto del juicio final,
donde son recompensados cada uno de nuestros
logros en la tierra y también que deberemos
rendir cuenta de nuestros errores y pecados
ante aquellos a los que infligimos dolor.
En la vida
diaria representa la recompensa que
recibimos de nuestras acciones, sabiendo que
todo el bien que hacemos vuelve por algún
lugar.
Si sale
al derecho: este naipe marca un
período de balance en la vida del
consultante. La persona evalúa todo lo que
ha hecho hasta ahora, así como sus
relaciones afectivas, y pone a cada cosa en
la columna del debe y el haber, y de esta
manera ve para qué lado se inclina la
balanza. Por otra parte puede aconsejarle a
la persona que ponga sus cuentas en orden y
tenga al día el pago de sus impuestos. En un
sentido práctico esta carta indica la
finalización positiva de un juicio o
sucesión de años.
Si sale
invertida: en un tiempo de balance,
y el resultado no siempre es positivo, puede
que la persona se lamente pues siente que ha
desperdiciado su vida, o bien piensa que ha
invertido su amor en relaciones que no han
sabido retribuirle en la medida que él
esperaba. También esta carta puede indicar
problemas de juicios y acciones legales en
contra del consultante, a los que deberá
enfrentarse a la brevedad.