Si sale
al derecho: esta carta le indica al
consultante que debe tomar distancia de sus
problemas y del entorno que lo rodea. Quizá
se halle sumido en la confusión representada
por la oscuridad que rodea al ermitaño, es
necesario internarse en las profundidades de
su propio ser para encontrar allí las
respuesta , alejándose de todo tipo de
distracciones y de los ecos de las voces que
resuenan en su cabeza. Solo así podrá
escucharse a sí mismo y hallar la claridad
necesaria para actuar. En otro sentido esta
carta nos habla del buscador espiritual, el
hombre que se retira del mundo para realizar
prácticas espirituales, meditación y oración
y así elevar su espíritu.
Si sale
invertida: este naipe hace
referencia a una persona demasiado encerrada
en sus propias opiniones, que no sabe
escuchar a los demás ni ver más allá por
encima de su hombro. Puede tratarse de una
persona que se siente totalmente sola en el
fondo de su alma, sin darse cuenta que él es
el propio artífice de su soledad. Se ha auto
impuesto aislarse del mundo y romper los
vínculos con sus seres queridos. También
puede indicar aquí a una persona demasiado
fanatizada con la religión, que profesa un
culto exacerbado por lo esotérico, pero que
no basa su fe en una auténtica entrega
espiritual.