Representa el
aspecto masculino del tarot, el gran
patriarca, el hombre de negocios, el padre
cabeza de familia, el jefe, el hombre
generoso y proveedor, en un sentido el
paladín y guardián, custodio de los valores,
encargado de hacer que se cumplan las leyes
y se respete el orden.
En algunos
casos, esta carta sugiere las conductas
heredadas de nuestros ancestros, estilos de
vida y hábitos, así como también rasgos de
nuestra personalidad en los que nos
encontramos estancados reproduciendo viejos
modelos.
Si sale al
derecho: aquí se habla de un hombre de
carácter fuerte, decidido, ambicioso, con
autoridad, ávido de poder, que hará todo lo
que esté a su alcance para escalar
posiciones y crecer profesional y
económicamente. Anuncia la llegada de un
hombre importante que derrama sus favores
sobre el consultante. Será fuente de fortuna
y apoyo, y se comportará hacia el
consultante como un padre protector que
velará por él.
Si sale
invertida: esta carta anuncia
dificultades con la autoridad. Pueden
sucederse en un futuro próximo problemas con
los padres o con un jefe que haba abuso de
su autoridad. Se trata aquí de una persona
(quizá mayor, o demasiado tradicionalista)
que no acepta otros puntos de vista y siente
temor de ideas innovadoras, jóvenes o
cambios. Si viene acompañada de espadas (en
especial el As de espadas), puede anunciar
problemas de salud a una persona mayor, que
deberá cuidarse.