Si sale
al derecho: tanto al derecho como
invertida esta carta anuncia al consultante
que deberá atravesar por una época de
restricciones, representado por la cuerda
que ata del pie al hombre colgado. El
consultante se encuentra limitado y atado de
pies y manos por las circunstancias, es poco
lo que puede hacer en este caso. Sin
embargo, si sale al derecho hay una luz de
esperanza en su destino, no todo está
perdido. Si la persona renuncia a todo (como
puede tratarse de alguien que renuncia a su
amor y lo deja ir), puede revertirse la
situación y que la victoria final sea de su
parte.
Si sale
invertida: puede anunciar pérdidas
de dinero, robos, extravíos, amenaza de
estafa, y hasta la banca rota. La situación
es ciertamente difícil, el consultante tiene
poco para hacer de su parte, el hacha
inexorable del destino ha caído sobre su
cabeza. La sabiduría hermética de los
sacerdotes paganos deja testimonio en los
escritos sagrados, sólo una cosa se puede
hacer en estos casos y es no oponer
resistencia a los mandatos de Dios:"Quien
intente salvar su vida la perderá, y quien
la entregue la conquistará".