1.
Meditar sobre algún dibujo o sonido (yantra,
mandala, símbolo, imagen, mantra, ...):
Bien en este
caso deberemos comenzar por una intensa
visualización del dibujo y/o sonido sobre el
que queremos realizar la meditación. Es
decir, en el punto de luz que hay en el
centro de nuestra mente deberemos fijar la
imagen y/o el sonido como si fuera una
fotografía y/o audio que estamos viendo y/o
escuchando. Lo más importante es alcanzar la
mayor claridad posible, así que fija en la
imagen y/o sonido todos los detalle que
puedas. Una vez que lo tengas fijado
comienza a sentir y observar lo que se te va
viniendo a la mente al verla. Es decir,
procura hacerte todas las preguntas que
puedas en relación con la visualización que
estás haciendo. A continuación te
presentamos algunos dibujos que pueden darte
ideas.
La cruz
El símbolo de la cruz suele ser una
imagen ideal para meditar sobre el poder
divino, el sacrificio, la protección, la
belleza y armonía...
El yin y
yang
Este símbolo chino puede ser muy
útil para inspirarte el equilibrio de la
naturaleza, los opuestos y complementarios,
la polaridad, la luz y la oscuridad, la
perfección, ...
El
yantra de la estrella
La estrella con el punto en el
centro es un yantra hindú muy conocido.
Desgranándolo observas dos triángulos, uno
hacia arriba y otro hacia abajo, y un punto
en el medio. Puede inspirarte profundidad
espiritual, poder universal, luz interior,
...
El OM
Aunque en sí se utiliza como mantra,
también puedes utilizar su símbolo para
meditar con o sin sonido. Puede inspirarte
sabiduría eterna, profundidad espiritual,
poder interior, etc...
La
paloma de la paz
A modo de foto, puedes meditar
sobre la paloma de la paz y observar que te
sugiere y cómo estás tu respecto a ella...
El
planeta tierra
También puedes meditar sobre la
imagen de la tierra o de la luna y observar
qué te sugieren...
Por supuesto
también se puede meditar sobre imágenes o
fotos de ángeles, maestros, santos, etc.
2.
Meditar sobre algún pensamiento profundo:
En este caso se
trata de plasmar en nuestra mente una frase
o pensamiento sobre la que meditar. Buscamos
sacarle el máximo jugo posible haciendo todo
tipo de preguntas sobre ella (¿Qué me
transmite? ¿Qué es lo que entiendo? ¿Estoy
de acuerdo? etc...). Aquí te introducimos
algunas, pero recuerda que puedes acudir a
nuestro apartado de pensamientos elevados y
nutrirte de algunas más.
- Nuestros
amigos nos enseñan lo que podemos hacer,
nuestros enemigos lo que debemos hacer.
C. Jung
- Yo soy Dios, y
tu también. El problema es que tu no lo
crees.
Krisnamurti
- La posesión
del conocimiento, si no va acompañada por
una manifestación y expresión en la práctica
y en la obra, es lo mismo enterrar metales
preciosos: una cosa vana e inútil. El
conocimiento, lo mismo que la fortuna, deben
emplearse. La ley del uso es universal, y el
que la viola sufre por haberse puesto en
conflicto con las fuerzas naturales.
El Kybalión
- Aprender
significa descubrir lo que ya sabes. Hacer
significa demostrar lo que sabes. Enseñar es
recordar a los demás que saben tanto como
tú. Sois todos alumnos, aprendices,
maestros.
Richard Bach
- Por el fruto
reconozco el árbol.
Erasmo de Rotterdam
- La armonía
oculta es más valiosa que la que se
vislumbra.
Heráclito
3. Meditar
sobre lo que surja:
Quizá sea el
camino más difícil, pero suele ser también
el más provechoso. En esta vía simplemente
dejamos nuestra mente en blanco y estamos
atentos a lo que surja. De todos modos para
impedir la desconcentración se puede
complementar con una serena observación a
nuestro interior, a nuestro ser. Es decir,
navegar hacia dentro de nosotros a ver qué
es lo que encontramos. En estas maniobras
suelen aparecer imágenes, sonidos,
sensaciones, etc. Entonces debemos comenzar
a analizarlas con un montón de preguntas
sobre lo que surge y así sacar nuestras
conclusiones.
La meditación es ante todo un
ejercicio que requiere práctica y que cuanto
más sea ejecutado, más profunda será, hasta
tal punto en que en meditaciones muy fuertes
uno puede vislumbrar perfectamente su pasado
y su futuro... Meditar nos ayudará a "pulir"
mejor nuestro ego, a limpiar aquellas
impurezas que puedan existir en nuestra
alma, a ayudarnos a acercarnos más a dios,
etc.