1 •
Siéntate en una silla o en el suelo, cierra
los ojos y toma conciencia de los 7 chakras
por medio de la visualización, la sensación
o la intuición. Visualiza, siente o intuye
que los chakras se abren como el objetivo de
una cámara fotográfica.
2 • Siente o intuye una bola de luz
dorada, del tamaño de una pelota de
baloncesto, situada a un metro sobre tu
cabeza. Siente o intuye un haz o una cinta
de luz color pardo que se extiende desde su
primer chakra o chakra fundamental hasta el
centro de la tierra; es la cinta que te
conecta a la tierra.
3 • Mientras respiras de forma
natural y acompasada, inhala aire y siente
cómo la energía cósmica que proviene de la
bola de luz dorada sobre tu cabeza se
desliza a través del séptimo chakra, baja
por tu columna vertebral y penetra en tu
chakra fundamental. Al mismo tiempo, siente
la energía terrestre que asciende a través
de sus pies y sus piernas, y penetra en tu
chakra fundamental. Deja que las dos
energías se encuentren y se unen en ese
punto.
4 • Contén la respiración tanto
rato como te sea confortable y sientas cómo
esta mezcla de energía limpia tu chakra
fundamental.
5 • Exhala el aire y deja que la
energía sucia se desliza por la cinta de
contacto con la Tierra. Esto no ejerce un
efecto negativo sobre la Madre Tierra, dado
que ésta lo quema en lava ardiente de su
interior.
6 • Repite el ejercicio, inhalando
y exhalando tantas veces como sea necesario
hasta depurar el chakra por completo.
Visualice o sienta el chakra desde todas las
perspectivas: arriba, abajo, derecha,
izquierda, delante, detrás, dentro y fuera;
para cerciorarse de que ha quedado
perfectamente limpio.
7 • Cuando sientas que el chakra
fundamental ha quedado depurado, pasa al
siguiente. En primer lugar, comienza
inhalando de nuevo para dejar que se mezclen
las dos energías en el chakra fundamental.
Luego, mientras contienes la respiración,
traslada la mezcla de energías hasta el
siguiente chakra que debes limpiar, y
trabaja en ese punto inhalando y exhalando
el aire varias veces. Con cada exhalación,
la energía sucia se desliza hacia abajo por
la cinta de contacto con la tierra.
8 • Si sientes que la energía de un
chakra puede recibir la influencia de otra
persona, viva o muerta, rodea el chakra con
una luz blanca para protegerlo de dicha
influencia, que en ocasiones adquiere la
forma de ideas acerca de ti mismo.
9 • Es posible que la concentración
necesaria para llevar a cabo esta meditación
haga que se acumule energía en la parte
superior de su cuerpo. Quizá no la sientas
físicamente, pero en todo caso
experimentarás cierta tensión. Para aliviar
esta tensión, después de que hayas limpiado
los 7 chakras, inclínate hacia delante,
trata de tocar el suelo. (Si estás sentado
en una silla, apoya simplemente las palmas
de las manos en el suelo). Siente cómo la
tensión se desliza a través de la coronilla,
la frente los hombreos y las manos hasta
alcanzar el suelo. Respira hondo unas
cuantas veces y relájate hasta sentir que la
tensión ha desaparecido por completo. Luego
incorpórate de nuevo y descansa con los ojos
cerrados.
10 • Ahora define tu espacio.
Empieza tomando conciencia de los límites de
tu aura. Por lo general ésta se extiende
unos 4 metros y medio a partir del cuerpo.
11 • A continuación, utilizando tu
energía mental, siente cómo empuja tu aura
hacia fuera, hasta que su radio mida unos
diez metros. Luego deja que tu aura vuelva a
asumir su posición natural, al igual que una
goma elástica recupera su forma inicial
cuando la soltamos.
12 • Ahora, siente cómo contrae su
aura hacia su piel. Luego deja que recupere
su posición natural.
13 • Llena tu aura con una
deslumbrante luz dorada. Si lo deseas,
puedes sentir en esa luz la presencia de su
divinidad preferida o con la que te sientas
más compenetrado.
14 • Concluye el ejercicio
envolviendo tu aura en una luz turquesa para
impedir que se disipe la energía.
15 • Descansa de nuevo para
eliminar la tensión acumulada. Permanece
sentado con los ojos cerrados.
16 • Cuando hayas terminado de
limpiar tus chakras, dedica unos instantes a
recordar algún momento, por breve que fuera,
durante el cual experimentaste una sensación
de trascendencia, de formar parte de todo
simultáneamente. No es necesario que se
trate de una experiencia específicamente
espiritual de oración o meditación, sino que
puede ser una sensación de unión con el
mundo natural, o la fugaz sensación de
trascender el tiempo y el espacio mientras
contemplas una obra de arte o escuchas
música, o durante la unión sexual, o incluso
una competencia atlética. Trae este momento
a tu conciencia y deja que la energía de
esta sensación de trascendencia llene tu
ser, experimenta la sensación de estar
conectado al nivel más profundo con Dios o
con la infinita vastedad. Siente, siquiera
durante medio segundo, lo que significa
formar parte de todo cuanto existe.
17 • Toma lo que has recibido de
esta experiencia y deposítela en cada uno de
los chakras, en sentido ascendente.
18 • Descansa de nuevo para
eliminar la tensión acumulada. Incorpórate y
abre los ojos.