Los ejercicios
de relajación son movimientos lentos, de
estiramiento y pausados, alternando con
respiraciones profundas buscando la
relajación de todo el cuerpo o de cada parte
de él, hasta llegar a la recuperación total.
Aprender a relajarse también te ayuda a
desarrollar las facultades psíquicas.
Intenta hacer lo siguiente:
1.
Sentado sobre el suelo con tus piernas
estiradas frente a ti, toma aire e intenta
alcanzar la punta de tus pies, suelta poco a
poco el aire y relájate.
2. Ahora
abre tus piernas, ve hacia un lado e intenta
alcanzar la punta de cada una, recuerda
respirar profundo y soltar lentamente.
3.
Sentada, dobla tus rodillas y llévalas a un
lado, inclina tu torso hacia un lado
apoyándote sobre un brazo y estira el otro
lo más que puedas, después lleva el torso
hacia el otro lado y estira. Repite con las
piernas hacia el otro lado.
4.
Acuéstate y lleva tus rodillas hacia el
pecho, respira tres veces profundo, contrae
tu abdomen y relájate.
5.
Acostada, eleva tus piernas, tómalas por los
tobillos o pantorrillas y estira sacando los
talones. Este ejercicio también es útil para
motivar la circulación de la sangre en las
piernas y evitar las molestas várices.
Regresa las rodillas al pecho y repite tres
veces.
6. Sobre
una silla o un banquito siéntate con la
espalda bien derecha, las palmas de las
manos en las rodillas y los pies bien
apoyados sobre el suelo, ligeramente
separados uno de otro. Cierra los ojos,
efectúa una serie de respiraciones
profundas. Esto se realiza, aspirando y
expirando profundamente por la nariz, sin
interrupción. Ordena a cada parte de tu
cuerpo que se vaya relajando, empezando por
la cabeza y acabando por los pies.
7.
Finalmente, de pie y erguido, alza los
brazos por encima de la cabeza, con las
manos apuntando hacia el techo. Tensar cada
uno de los músculos tanto como te sea
posible y al bajar los brazos, relájate por
completo. Fíjate qué músculos continúan
tensos. Repite el ejercicio hasta que todos
ellos pierdan la tensión. Este ejercicio
también lo puedes hacer acostado, sólo
recuerda estirar muy bien y relajarte.
Para lograr una
buena condición física te recomendamos
realizar una rutina básica de ejercicios con
todo lo que te hemos presentado
(calentamiento, cardiovascular o aeróbicos,
o ambos; y relajación) tomando en cuenta tu
rendimiento, es decir; si eres principiante
debes empezar con algo leve y poco a poco
incrementar la resistencia. No olvides
acompañar tus ejercicios con una dieta para
ver mejores resultados.