En el Tiempo de
la dinastía Song, se desarrolló como un
arte, donde se recrea la inmensidad del
universo en un pequeño espacio, el PEN-JIN,
o jardín en miniatura. (Conocido en el mundo
occidental con la palabra japonesa de:
“Bonsái”, aunque sus verdaderos orígenes son
Chinos). Los árboles miniaturizados se
colocan en potes artísticamente decorados.
El tamaño de los
árboles y la alfarería eran muy importantes,
alcanzaban éstos un metro o más, que es una
de las características del Pen-Jin Chino.
Es en el Siglo
XII que apareció el “bonsái” tal y como lo
conocemos hoy en día. Era un objeto
reservado a la nobleza. Es hasta los Siglos
XVII que el Pen-Jin comenzó a popularizarse
poco a poco y ganar las distintas capas de
la sociedad. Éstos se vinculaban con formas
(dragones, animales, insectos o ideogramas),
posteriormente su formación se aproximó más
a la naturaleza, con la inspiración de la
forma de distintos estilos de árboles tal y
como se pueden llegar a encontrar en estado
natural.
Es un árbol
cultivado en una bandeja o en un pote donde
sus proporciones y sus características se
acercan lo más posible a las de un árbol de
su misma especie que crece libremente y en
plena naturaleza. En realidad, es la
conjunción especial de reducción de la raíz
asociado a un control permanente del
desarrollo de los brotes terminales lo que
define científicamente el Pen-Jin (bonsái).
No es pues un árbol genéticamente enano sino
el resultado de un modelado paciente de la
raíz y de su tamaño que se extiende sobre
varios años. Contrariamente a la idea
extendida, el Pen-Jin (bonsái) no es un
árbol maltratado. Por supuesto, su cultura
implica la búsqueda artificial con la mayor
fidelidad posible de las condiciones de vida
a veces difíciles que se encuentran en la
naturaleza. Pero en todos los casos, el Pen-Jin
(bonsái) será el objeto de cuidados atentos,
meticulosos y permanentes por parte de su
propietario. La brillante salud de
ejemplares muy viejos con varios centenares
de años es el mejor testimonio. Como este
Pen-Jin (bonsái) llamado: “Dragones
gemelos”, con más de 350 años colocado en un
pote chino del siglo XVIII.
El jardín en
miniatura, menciona la naturaleza
consagrada, fuente de armonía y equilibrio
entre el yin y el yang, aporta los
principios filosóficos fundamentales del
jardín chino, en un espacio cerrado y
limitado se ponen en escena todos los
elementos presentes en la naturaleza: agua,
rocas, vegetales. Las proporciones sutiles
proyectan la cosmogonía china donde las
fuerzas “masculinas y femeninas” se oponen y
se juntan en un sereno equilibrio. El
sentimiento de paisaje natural inspira y es
propicio a la meditación y la serenidad.
Debe existir una
proporción de follaje, tronco y pote
perfecta. El árbol debe evolucionar en el
tiempo, cada temporada revelará otra faceta.
Los paisajistas chinos conciben e imaginan
el jardín teniendo en cuenta su evolución en
el tiempo. Cada temporada aporta así sus
emociones, su estética y su símbolo. El
jardín es una miniaturización de la
naturaleza y el PEN-JIN es el jardín en
miniatura y hay filosofía de micro y macro
cosmos tan preciado por el Taoismo.
En síntesis, el
jardín en miniatura reúne numerosos aspectos
del pensamiento Chino. Simboliza con su
imagen la cosmogonía tradicional y su
estética que es “atormentada” plantea el
problema permanente de las fuerzas
destructivas de la naturaleza. El jardín en
miniatura también tiene una dimensión social
importante puesto que es a menudo el lugar
de reunión, y muchas veces el único espacio
de paz y aislamiento. Ante la urbanización y
la industrialización de nuestro enajenante
mundo contemporáneo el tener un PEN-JIN en
casa, es una posibilidad de lograr un rincón
de remanso espiritual.
El bonsái puede
formar parte de composición puesta en escena
en un “tokonoma” (palabra japonesa), dónde
según el tema y el estilo, se acompañarán de
piedras artísticas u otra planta así como de
una caligrafía o pintura. Estos espacios,
son lugares de inspiración, para la
reflexión, para la inspiración del arte de
la caligrafía y para el inicio de una serena
conversación como preludio a la ceremonia
del Té.
Existe un sólido
principio básico, que debe comprenderse
cuando se inicia uno en el estudio del Feng
Shui, este principio nos enseña que: “La
belleza genera energía SHENG QI”, estos PEN-JIN
o jardines en miniatura, son realmente
bellos y hermosos, la imagen que acompaña el
texto es innegablemente armónica y
fuertemente cargada de buena energía (Sheng
Qi), por lo que el uso en los jardines de
una casa son muy apropiados cuando se aplica
el auténtico arte tradicional chino del FENG
SHUI.
El Jardín
Miniatura (Pen-Jin o Bonsái) se coloca
comunmente en espacios abiertos de la casa,
como puede ser un pasillo, o en un corredor
que comunican hacia otras partes de un
jardín o espacio al aire libre. Los árboles
son plantas de exterior, aquí hablamos de
árboles miniaturizados (no enfermos o
deformes) éstos árboles requieren mayores
cuidados y atenciones así como ciertas
características ambientales para que sean
cultivados eficazmente en el interior de una
casa.
El
cultivo del Pen-Jin (Jardín o Paisaje Chino
en miniatura) o Bonsái es todo un arte.
Ya que la Madera
nutre, o fortalece al FUEGO, entonces
podemos desprender conclusiones de los
mejores lugares para colocar el Pen-Jin o
Bonsái:
1.- De acuerdo a las reglas de curas para
las orientaciones de los ocho palacios o
direcciones.
2.- De acuerdo a los elementos de los
"portentos" generados por las Estrellas
Errantes (en el Ba Zhai), o
3.- De acuerdo a la necesidad de
fortalecimiento de la Estrella "El Ángel del
Vigor", estrella de fuego en el Xuan Kong
Fei Xing.
Por otro lado,
todos los objetos que se colocan como curas
en el arte chino del FENG SHUI, deben ser
objetos bellos y hermosos, para que emitan
Sheng Qi (buena energía), de nada sirve un
objeto que se coloque como cura como puente
entre las Estrellas, si ese objeto es feo,
el Sha de ese objeto destruye la armonía.
Los objetos colocados como "curas" aún
emitiendo Sheng Qi, deben también cumplir
con los principios de armonía de los
elementos,
por lo que no es indistinto el lugar de
colocación, siempre será muy conveniente ser
asesorado por un consultor de FENG SHUI
Clásico chino tradicional, cuando surgen
dudas en la correcta aplicación de este
arte.