Lo primero que
no hay que hacer en estos casos es dejarlas
en el exterior, como por ejemplo en la
terraza de casa.
De esta manera las plantas más idóneas para
el interior las originarias de zonas con
climas subtropicales, que no requieren mucha
luz, y la vivienda se asemeja a su ambiente
natural.
LA ILUMINACIÓN
Si la planta recibe demasiada luz se
marchitará. Si por el contrario, recibe poca
luz, se secará sin remedio. En el equilibrio
esta la justa medida. Lo mejor es la luz
natural, aunque mejor luz artificial a nada.
No obstante existen en el mercado lámparas
incandescentes que imitan la luz natural.
Aunque la duración de la luz nos permitiría
clasificar a las plantas de días 1argos,
de días cortos y de días neutros , en
términos generales las plantas necesitan de
entre 12 y 16 horas de luz diariamente.
La planta nos indica cuando carece de luz
levantando su hojas hacia la luz de la
estancia, por eso debemos estar atentos.
EL RIEGO
Podemos comprobar si la planta necesita agua
simplemente presionando la tierra. Si
mediante el tacto suelta agua, no necesita
por el momento, en caso contrario, debemos
regarla hasta saturarla. El exceso de agua
podemos eliminarlo dejando a la planta
momentáneamente en un lugar más seco y
aireado.
Hay que resaltar que si la planta esta en
crecimiento, necesitará mas cantidad de
agua.
LA TEMPERATURA
Si es inadecuada lo primero que observaremos
es que a la planta que se le caen las hojas.
La humedad del ambiente debe ser la
adecuada, por que si no quedarán sin efecto
los beneficios de la luz y del agua.
Esta íntimamente relacionada con la luz y el
riego, de tal manera que debemos conseguir
un equilibrio entre estos tres elementos.