Al llegar
el frío otoñal, se deben reforzar algunas
medidas y agregar otras:
-Es necesario continuar regando, desyuyando
y descabezando. De haber pestes, seguir con
las pulverizaciones.
-Agregar compost o estiércol bien seco, y
plantar bulbos.
-Dividir las plantas que florecen en
primavera; no cortar las perennes ni las
gramíneas pues a lo largo del invierno
sirven para cobijarse a sí mismas y a las
anuales.
-Sacar a mano las hojas de los árboles de
los canteros.
-Las de roble se trituran con la máquina y
se guardan aparte, pues acidifican. Ej.:
azaleas.
Ya en el invierno, se deben tomar otras
pautas de atención en nuestros jardines:
-Diseñar y anotar los cambios que se quieren
realizar .
-Aprovechar para ordenar herramientas,
semillas, etc.
-Revisar si algunas partes necesitan riego.
-Dividir lo que florece en primavera.
Para no tener ninguna clase de problemas se
recomienda siempre prevenir, y cuando las
plantas no florecen, significa que precisan
más luz, agua o fertilizantes (en el caso de
las peonías, lo que necesitan es más frío).
Pero otras veces no florecen porque, al no
dividirse con frecuencia, se apelmazan las
raíces y compiten entre ellas.
Bastante diferente es el caso de las macetas
que deben ser livianas y en lo posible, hay
que regar regularmente, sobre todo en
verano. Una buena idea es adornar las
paredes con cestas colgantes, o por las
paredes colocar plantas trepadoras.
Para eso se recomienda elegir variedades
fragantes para disfrutar también de un
perfume que invada la casa a través de la
ventana. Las macetas con flores son siempre
útiles para dar color y olor.