Las cortinas son
un elemento que distingue al hogar vestido y
al desvestido. Si hubiera que destacar algún
elemento de la decoración de la casa que la
equipara de un modo entero serían sin duda
las cortinas, junto con las alfombras. Son
los dos elementos que más visten y crean
ambiente de hogar. Las cortinas son un
elemento decorativo tanto en invierno como
en verano, aunque cada estación requiera sus
telas. Es impensable hacer unas cortinas de
terciopelo rojo en pleno agosto, como
tampoco es muy adecuada la utilización de
una gasa para un ventanal que de al norte en
enero.
En la elección de las cortinas para un hogar
se han de tener varios aspectos en cuenta.
El primero es el espacio del que disponemos,
dependiendo de la longitud de ventana que
tengamos que tapar. En segundo lugar
atenderemos a la época del año así como si
se van a utilizar las mismas cortinas
durante todo el año. Otro de los factores es
el dinero que se quiera invertir en ellas,
ya que el precio de las telas varia mucho y
como se necesitan por lo general bastantes
metros, el precio puede cambiar
drásticamente.
Además se han de comprobar las
características de luz y sol de la
habitación, así como la distribución, los
metros cuadrados que tiene, porque puede que
las últimas tendencias muestren unos
colores, rombos y cuadrados multicolores
pero que nuestra habitación sea muy reducida
y este tipo de colores sea muy recargado por
lo que iría mejor un color liso, sin motivos
ni adornos y bastante suave. Atendiendo a
los diferentes estilos podemos encontrar las
más variadas telas y formas.
Cortinas romanas
Este tipo de
cortinas son las que se han estado llevando
los últimos años. Poco a poco han ido
evolucionando y haciéndose cada vez más
barrocas y recargadas, con grandes
estampados y recogidos de tela en la parte
superior. Hoy por hoy se prefieren los
colores lisos, que pasan menos de moda, para
poder jugar más con las formas; colgantes,
voluptuosas, recogidas en dos trazos con
agarraderas o con adornos superiores en
otros colores.
Este estilo de
cortinas se utilizan por lo general para
grandes ventanales, fundamentalmente en los
salones y salones-comedores o en algunas
habitaciones que tengan una ventana muy
amplia. También se pueden combinar, de modo
que en vez de confeccionarlas hasta el suelo
puedes hacerlo hasta ras de la ventana. De
ese modo quitarás peso a la cortina y
quedará mucho menos recargada.
Contrariamente a lo que se ha estado
vendiendo hasta el momento, grandes
contrastes y estampados que hacían juego con
algún otro detalle de la estancia, ahora se
prefieren los colores lisos o pálidos. Los
tipos de tela son a la elección del
consumidor ya que hay una amplia variedad de
voíles, jacquard, rasos, chenílles, panama.
Estas cortinas
están construidas a base de varillas y
rieles horizontales que atraviesan una tela
pasada a través de un mecanismo de cordones
y se puede elevar dejando de ese modo que
pase la luz. El tipo de tela también depende
de la habitación ya que en el salón se puede
hacer gala de una buena tela, mientras que
en la cocina es mucho más cómodo utilizar
algodón que se limpia más fácilmente o
loneta que es muy resistente.
Cortinas venecianas
Este estilo de
cortinas están destinadas a puertas y
lugares de paso para evitar el paso de aire
o insectos. Existen de todo tipo: de
aluminio, de plástico, de hierro. Estas
cortinas se utilizan más en casas o
viviendas unifamiliares y chalets donde son
más necesarias aunque en los pisos de la
gran ciudad también pueden ser útiles para
entradas de terrazas, balcones o galerías.
Aquí se impone el gusto propio ya que se
suelen utilizar para varias temporadas y es
una elección muy personal. Se pueden
encontrar desde los colores llamativos en
plástico para alegrar el ambiente o el
tupido color gris del hierro, también las
podemos encontrar hechas de un sinfín de
elementos y compuestos con colores.
Estores
Son la opción
más práctica, sencilla de instalar y
limpiar. En este terreno se han impuesto los
colores fuertes, pero no llamativos como el
rojo, azul, ocre, amarillo y verde. La tela
que manda en el sector de los estores es la
loneta. Para este tipo de cortina es
preferible disponer de ventanas correderas,
pues si éstas se abren para adentro resultan
muy incómodas porque es necesario plegar
todo el estor para abrir la ventana. Si es
una habitación por la que no entra mucha luz
no es conveniente un color oscuro, en este
caso podemos poner un estor blanco con
alguna cenefa o motivo alrededor que le vaya
a la decoración de la habitación sin llegar
al exceso.
Visillos
Constituyen todo
un mundo aparte de lo que son las cortinas
tradicionales ya que sirven como complemento
a estas y por ello deben hacer juego. Si la
cortina es recargada por el color o la
forma, el visillo a de ser ligero, sencillo
y sin adornos ni puntillas. Por el contrario
si la cortina es muy sencilla siempre
estamos a tiempo de ponerle un visillo con
puntillas, crepe o raso, pero en cualquier
caso tampoco es conveniente recargar mucho
el conjunto visillo-cortina. El color de la
tela del visillo es otra opción con la que
se puede jugar.
Los visillos
deben combinar también con el tono en el que
esté pintada la pared. Si la pared está
acabada en un tono pastel muy tenue y la
cortina es de ese tono pero en oscuro con
algún jaspeado, el visillo puede quedar
perfectamente en el color de la pared. Esta
combinación es muy apropiada para las
habitaciones, en cambio en el salón quedará
muy recargada. Por otro lado, si la pared es
blanca mejor que el visillo no sea del color
de la cortina pero en pálido ya que el
conjunto de cortina-visillo quedará muy
aislado del resto de la decoración.