Los beneficios
del spinning son numerosos. Practicándolo
durante una hora se pierden entre quinientas
y novecientas calorías. Es un ejercicio de
gran intensidad que nos permite no sólo
eliminar las grasas y mejorar la
circulación, sino que además es un adecuado
método para tonificar los bíceps, tríceps y
abdominales, mejorar el sistema
cardiovascular, fortalecer la musculatura de
las piernas, aumentar la resistencia física
y aliviar nuestro stress.
Es un deporte adecuado para ambos sexos y
para cualquier edad, según los diferentes
niveles de dificultad. Ofrece nuevas
posibilidades para nuestra vieja bicicleta
estática o bien podemos acudir a un gimnasio
donde un profesor coordinará nuestros
ejercicios. Estas bicicletas ofrecen la
posibilidad de ajustar la resistencia en
función al nivel y necesidades de cada uno.
La actividad en grupo siempre se estimula
con la competencia sana y divertida.
El spinning fue creado en los años 80 por el
profesor norteamericano Johny G, y surge a
partir de la creación de nuevas metodologías
de entrenamiento. En principio, suponía
montar en la bicicleta durante horas,
acompañado de música o imágenes, pero su
novedad es la incorporación de ejercicios
que potencien a la vez los músculos de la
parte superior del cuerpo.
Este ejercicio, como cualquier otra
actividad deportiva, debe estar acompañado
de un régimen alimenticio equilibrado, pues
de lo contrario pueden aparecer problemas.
La alimentación debe incluir los siguientes
nutrientes: hidratos de carbono, proteínas,
mucha fruta, verdura y agua. La nutrición
adecuada contribuye a que el cuerpo y la
mente no se sientan agotados durante el
entrenamiento.
La postura adecuada consiste en subirnos a
la bicicleta con la espalda recta, evitando
así que el peso de nuestro cuerpo recaiga
sobre las caderas. Las rodillas deben
colocarse en una misma línea en relación con
los tobillos, conservando firmes los pies
sobre los pedales de la bicicleta (siempre
la planta del pie paralela al suelo). Al
comienzo de la actividad, muchos
practicantes suelen dar golpes o patinadas,
perjudicando así a sus articulaciones.
Una vez subidos en el sillín, en la posición
correcta, comenzamos a pedalear. De esta
manera, movemos el cuello de izquierda a
derecha y de delante hacía atrás y en
círculo. Continuaremos con movimientos
aplicados a los hombros. Giramos nuestros
hombros hacia dentro y hacia afuera.
Seguidamente podemos flexionar y extender
los brazos hacia adelante y hacia atrás.
La bicicleta
El inventor del spinning fue el encargado de
rediseñar la bicicleta. Ésta ofrece las
características adecuadas para poder ejercer
esta actividad, aunque podemos practicar el
spinning desde otras bicicletas que posean
las condiciones adecuadas. La bicicleta debe
contar con un manillar y un sillín
regulables, y además su transmisión debe ser
fija. También es importante que se posea un
regulador de resistencia y una rueda
delantera metálica para dar más realismo al
pedaleo. En la práctica, esta actividad se
realiza bajo techo, para así evitar los
posibles problemas climatológicos.
En general, todos los ejercicios aeróbicos
nos ofrecen ventajas, como un alto consumo
calórico, o una mejora de nuestro sistema
cardiorespiratorio. El trabajo en grandes
grupos musculares facilita la tonificación.
Además, es una forma de perder peso o de
controlar nuestro peso ideal. La realización
de estas actividades es realmente
beneficiosa, ya que no sólo mejoran nuestro
estado físico, sino que además aumentan la
autoestima y la confianza, e incluso
disminuyen el proceso de envejecimiento.