¿Qué entendemos
por salud? Nos remitiremos a la definición
acuñada por la OMS, según la cual se
entiende el concepto de salud como un estado
de bienestar completo, es decir, físico,
psíquico y social.
Pero para
conseguir ese anhelado estado de bienestar
completo debemos comenzar primero por
nuestra propia casa, para poder proseguir en
escuelas, lugares de trabajo, ocio, etc. En
ese largo etcétera debería de incluirse una
correcta educación sanitaria, en la que
resulta primordial el conocimiento de unas
normas de higiene adecuadas (incluyendo la
higiene postural), el conocimiento de la
propia fisiología y una alimentación
correcta.
Si bien es
cierto que en el último lustro nuestra
sociedad ha experimentado grandes
beneficios, tanto económicos como sociales,
gracias a los avances de la medicina, la
industria y los servicios, también es cierto
que esa abundancia de los países
desarrollados ha fomentado formas o estilos
de vida negativos para nuestra salud psico-física.
A grosso modo se ha llegado a establecer que
el estilo de vida moderna consta de:
"demasiado tabaco, demasiado alcohol,
demasiadas drogas, demasiado estrés y poco
ejercicio".
De todo ello se
deduce que las causas más frecuentes de
enfermedad y muerte en nuestra sociedad se
hallan estrechamente ligadas a nuestro
estilo de vida personal, y no cabe la menor
duda de que el estilo de vida moderna es
fundamentalmente sedentario, como
consecuencia de una reducción muy marcada
del ejercicio físico habitual.
En los últimos
años cada vez son más las personas que se
preocupan por el cuidado de su cuerpo,
siendo la actividad física uno de los
factores que despiertan mayor interés.
Gracias a los buenos resultados obtenidos
podemos decir que buena forma física y buena
salud, andan unidas. Esto se debe en gran
medida no sólo por la actividad física en si
misma, sino al fomento de hábitos más
saludables entre las personas deportistas,
que no suelen fumar, tomar alcohol o drogas,
y prestan mayor atención a su dieta
alimenticia.
Los
especialistas apuntan que cualquier deporte
o ejercicio físico practicado con
regularidad mejora la salud del individuo,
disminuye el absentismo laboral y las
visitas al médico. Mientras que el
sedentarismo favorece la obesidad, altas
cifras de colesterol, hipertensión, y
mayores tasas de padecimientos cardiacos.
Afortunadamente
cada vez son más las personas interesadas en
la realización de prácticas deportivas.
Muchas se preguntan cuál será el ejercicio
más adecuado para ellas, respuesta difícil
de responder ya que cada individuo tiene
unas necesidades especificas según su
constitución y forma física. De cualquier
manera la actividad física elegida tiene que
resultar fácil de seguir, de lo contrario se
generará un abandono paulatino de la misma.
Para que la
actividad física elegida resulte efectiva
deberá realizarse inicialmente a bajos
niveles de intensidad, para ir aumentándolos
progresivamente. Así mismo el ejercicio
elegido deberá realizarse un mínimo de tres
veces por semana durante al menos 30 minutos
por sesión.