Tai
Chi
Según afirman los especialistas en esta
disciplina, conservar la energía es más
importante que gastarla, ya que la energía y
la sensación de poder son parte de nuestro
cuerpo. De hecho, mucha gente afirma que,
después de realizar ejercicios de Tai chi,
consigue retomar una energía vital y
rejuvenecedora, que le da fuerza para
enfrentar mejor los avatares de su vida
diaria.
Se cree que los movimientos controlados y
meditativos del Tai chi, permiten que las
mentes se amplíen y trasciendan más allá de
las frustraciones terrenales. El resultado,
es que una persona comienza a sentirse más
relajada y a desarrollar una perspectiva de
vida más feliz, lo cual es importantísimo
para los períodos de tensión.
Pilates
Tomarse un tiempo para relajarse y liberarse
de la tensión que experimenta en el cuerpo,
es el punto de partida en cualquier programa
de Pilates.
Uno de los ocho principios del método de
Pilates, tiene que ver con la respiración.
Según los especialistas de esta disciplina,
concentrándose correctamente en su propia
respiración, una persona puede aliviar
inmediatamente su tensión.
En efecto, el Pilates funciona de una manera
muy diferente a cualquier otro ejercicio,
cambiando realmente la manera en que una
persona utiliza y mueve su cuerpo.
Así, se logra una mayor libertad de
movimientos, y un sistema circulatorio y
linfático más eficiente, lo que ayuda al
cuerpo a enfrentar de mejor manera las
tensiones de la vida diaria.
Yoga
¡Basta de píldoras! dicen los maestros del
yoga: la respuesta está en la práctica de
esta milenaria disciplina.
No es para menos, ya que mediante el yoga,
es posible liberarse de la mayoría de las
tensiones, sobre todo aquellas que pudieron
haber sido persistentes durante varios años
de su vida.
El yoga es una disciplina milenaria, pero
parece haber sido creada para estos tiempos,
donde la gente desarrolla una vida altamente
agitada, y mantiene sus músculos tensos y
apretados, lo cual la afecta mental y
físicamente, y la lleva además a padecer
todo tipo de tensiones.