Desde hace miles
de años la Medicina Tradicional China brinda
diferentes caminos para mejorar la calidad
de vida. Entre ellos determinados
ejercicios, cuyo conocimiento llega a
Occidente al promediar el siglo XX.
Forman parte de
los Ejercicios Tradicionales Chinos, el Chi
Kung y el Tai Chi; los mismos fueron
nutriéndose tanto de la filosofía en la
búsqueda de la paz mental, como de la
medicina y las artes marciales, para
trabajar el cuerpo a través de determinados
movimientos.
El Tai Chi es una disciplina que nos ayuda a
contactarnos con nuestro cuerpo y con el
entorno. Sus movimientos encadenados son
lentos y circulares, beneficiando al cuerpo
naturalmente y aportando relajación,
flexibilidad y buena circulación.
Es la
combinación de un suave entrenamiento
físico, mental y respiratorio. La suavidad
en la respiración abdominal acompaña cada
movimiento, produciéndose un mejoramiento en
la circulación de energía en todo el
organismo.
La práctica del
Tai Chi es ideal complementarla con el Chi
Kung. Estas dos técnicas combinan tres
elementos básicos, concentración, regulación
en la respiración y tiempo de práctica.
Todo el cuerpo
se involucra en el Tai Chi y esto ayuda a
mantener un buen estado de salud general.
Cada individuo efectúa la práctica de
acuerdo a sus posibilidades, realizándolo
incluso personas de edad avanzada.
Previene la
deficiencia renal, beneficia los sistemas
nervioso, respiratorio, digestivo y
circulatorio. Mantiene en buenas condiciones
los huesos, se flexibilizan las
articulaciones , los músculos se tonifican y
los ligamentos se hacen más elásticos.
Por lo general
en occidente, existe un tiempo para lo
físico y otro para lo mental. En el Tai Chi
se conjugan lo físico, lo mental y lo
emocional ya que desde el punto de vista de
los Ejercicios Tradicionales Chinos, los
tres forman un todo en cada persona. Cuando
las emociones se vuelven crónicas, dejan su
huella en la estructura física y el
organismo pierde su armonía y se
desequilibra. Así, por ejemplo, con la
práctica de Tai Chi se logra prevenir y
mejorar los estados de angustia, ansiedad y
depresión, siendo esta técnica un buen
complemento del tratamiento médico.
Algunos autores
definen al Tai Chi como ¨ meditación en
movimiento ¨. pero es importante destacar,
que llegar a ese estado de meditación
llevará mucho tiempo y perseverancia;
seguramente años de práctica.
Por otra parte
también se lo define como ¨ relajación en
movimiento ¨. y la relajación se presentará
si se realiza con dedicación al cabo de
varios meses de práctica cotidiana, no hay
éxito instantáneo.
Por lo general
el concepto de relajación está separado del
concepto de movimiento; el Tai Chi asocia
estos dos términos permitiendo que los
traslademos a lo cotidiano, ya sea caminando
hacia el trabajo o en las tareas diarias. Si
nuestros movimientos cotidianos son
relajados ; evitaremos la falta de armonía,
el desequilibrio, nos alejaremos del
renombrado estrés y de las enfermedades. No
se acaban los inconvenientes, pero los
veremos en forma diferente.
En palabras de
Al Huang: ¨ La esencia del Tai Chi es, en
realidad, el ayudarle a familiarizarse con
su propio sentido de crecimiento potencial,
el proceso creativo de ser usted mismo ¨.