La musculatura,
así como el sistema cardiorrespiratorio,
necesitan estímulos para mantenerse fuertes.
Como la vida que llevamos actualmente la
mayoría de nosotras es bastante sedentaria,
para mantenernos en forma necesitamos
realizar alguna actividad física extra, ya
sea en casa, en un gimnasio, o practicando
algún deporte, por lo menos, dos o tres
veces por semana.
Cuánto más ejercicio hagamos, más mejorará
nuestro cuerpo, pero sólo hasta cierto
punto. Al incrementar la actividad
aumentamos simultáneamente el estrés que
sufren las articulaciones, el esqueleto y la
propia musculatura. Muchos gimnasios nos
proponen programas como si todos fuéramos
deportistas, cuando sólo queremos estar 'un
poco mejor'. Otras veces hemos vuelto a
realizar alguna actividad física después de
un largo periodo de inactividad y hemos
pretendido hacer en una sesión todo lo que
no habíamos hecho en los últimos años. Esto
es peligroso, ya que el cuerpo no está
acostumbrado a recibir tal cantidad de
estímulo y no puede reaccionar correctamente
ante él. El ejercicio ha de tener una
progresión gradual y hemos de ir aumentado
el esfuerzo poco a poco, ya que si no,
corremos el riesgo de lesionarnos.
En este programa te ofrecemos, por una
parte, unos ejercicios escogidos para seguir
un entrenamiento equilibrado en el mínimo
tiempo posible y por otra, unos movimientos
de progresión que podrás realizar sin riesgo
de lesionarte. Estamos seguras de que, si te
pones a ello, te sentirás mucho mejor.