Aunque te
parezca de una época prehistórica, te podrá
ayudar eficientemente para mejorar las
condiciones no sólo de tus glúteos, sino
también de tus muslos y pantorrillas.
Una de las primeras cosas que puedes ir
haciendo es conseguirte una de ellas y
recordar los saltos que en ella dabas en tu
época de estudiante primaria.
Para comenzar, calcula alrededor de unos 15
minutos de trabajo por sesión. El mismo lo
vas a completar en períodos reducidos de
trabajo e intercalándolos con momentos de
pausa o descanso.
La escalera vs. la soga
¿Qué diferencias existen en cuanto a
ritmo o intensidad?
Si ya tuviste la oportunidad de hacer
trabajos en la escalera y con la soga,
tendrás bastante clara la respuesta a esta
pregunta. De todos modos, es importante que
tengas siempre presente que el trabajo de
soga representa una exigencia marcadamente
mayor en cuanto a intensidad y exigencia se
refiere.
Por lo tanto, cuando te decidas por esta
modalidad de trabajo, procura realizar diez
series de 1´30´´ (1 minuto y 30 segundos)
con pausas de recuperación de 2 minutos.
Durante las pausas, aprovechá para realizar
ejercicios de estiramiento, respirá para
recuperar el metabolismo basal o la
frecuencia cardíaca basal y, así, podrás
afrontar el resto de las series con la misma
eficiencia.
Preparación previa para saltar a la soga
Si bien la entrada en calor para las
distintas actividades (escalera y soga)
tiene ejercicios en común, cada actividad
requiere de la intervención de distintos
grupos musculares o articulaciones.
Por lo tanto, aunque en muchas ocasiones se
compromete un gran porcentaje de la masa
muscular total, existen diferencias en
cuanto a las exigencias que requiere cada
grupo muscular para un óptimo
funcionamiento.
El ejercicio que vamos a incorporar a tu
rutina de entrada en calor es el
estiramiento de los músculos posteriores de
las piernas (que los vas a encontrar debajo
de tus glúteos) Para este fin, te vas a
ubicar con los pies juntos y desde esa
posición vas a intentar llevar el tronco
hacia delante y tocar tus tobillos (SIN
REBOTAR) manteniendo la posición 10 segundos
y repitiendo un mínimo de 3 veces.
Combinar ambos ejercicios: la soga + la
escalera
Una vez que te encuentres efectuando ambos
ejercicios, es importante que tengas en
cuenta la forma adecuada de combinarlos. El
modo en que los efectúes, como así también
la frecuencia de trabajo semanal con cada
uno de ellos, te darán resultados
diferentes.
Es fundamental que los realices con la
técnica adecuada un mínimo de 2 veces por
semana cada uno.
De esta manera, puedes hacer los 2
ejercicios 2 veces por semana o hacerlo
alternado (un día trabajo con soga y otro
día trabajo con escalera).
En mi opinión, te recomiendo la escalera en
el caso de que seas principiante o que estés
hace tiempo sin practicar deportes o
actividad física alguna.
Recomiendo la soga para casos de mujeres que
ya sean deportistas o que hayan llevado en
su vida alguna clase de actividad
físico-deportiva periódica.
Nuestra amiga, la escalera