Los estudios
realizados sobre esta moda estiman que
esta actividad colabora para bajar la
presión sanguínea y los niveles de
colesterol, ya que caminar quema el
mismo número de grasa que al correr. Un
ejemplo, una marcha no menos de 45
minutos, cuatro veces por semana gasta
más de 7 kg de grasa por año, por
supuesto que una dieta sana debe
acompañar.
Cómo hacerlo ?
Comience caminando 20 minutos cuatro veces a
la semana a un ritmo cómodo para que se
comience a notar los efectos del
entrenamiento. Para saber si se está
haciendo lo correcto utilice la prueba del
habla, cuando el ritmo de la marcha impide
el poder hablar y falta el aire, la
intensidad es excesiva, en cambio si la
velocidad de la caminata la obliga a
respirar profundo pero no tanto como para
cortarle el habla, el ritmo es bueno y
saludable. Establézcase una rutina y valla
aumentándola a medida que progresa.
Recuerde que lleva un mes el reacondicionar
el cuerpo por cada año de inactividad. En un
18% se reducen los riesgos de contraer
cardiopatías caminando 5 km, cinco veces por
semana.