Pero, ¿qué
es exactamente el acuaeróbic?. Como muy
bien indica su nombre, se trata
simplemente de ejercicios de gimnasia de
mantenimiento, realizados en una piscina
cubierta con agua caliente y al compás
de diversas músicas. Ideal para las
mujeres jóvenes con mucha marcha. En
definitiva, una manera como otra
cualquiera de mantenerse en forma
aprovechando los múltiples beneficios
que para nuestro cuerpo tiene el aeróbic
y las ventajas de practicarlo en el
agua.
Normalmente,
esta actividad siempre se realiza en
piscinas donde se hace pie. De hecho, lo
mejor es trabajar en zonas en que a los
participantes les cubre entre la cintura y
el pecho. Con esto se consigue una
disminución importante del peso corporal. No
hay que olvidar que una persona sumergida
hasta el pecho pesa un 70% menos, lo que
permite la realización de movimientos,
saltos, o giros que en seco serian
imposibles. Además, el riesgo de lesiones es
nulo, ya que el agua ofrece una resistencia
doce veces mayor que el aire. Esto impide la
realización de movimientos bruscos,
obligando a que siempre sean lentos y
progresivos.
Todo ello, sin pasar por alto sus enormes
beneficios terapéuticos: la temperatura y la
presión del agua sobre el organismo tienen
efectos vasodilatadores, favoreciendo el
riego sanguíneo; la presión sobre los
pulmones favorece la ventilación, y sobre
todo el cuerpo, combinada con el movimiento,
produce un efecto de masaje altamente
satisfactorio desde el punto de vista de la
salud.
En cuanto a
los pasos y movimientos, éstos no
difieren mucho de los realizados en
cualquier gimnasio para el mantenimiento
del cuerpo. Sin embargo, y a pesar de
que pueden ser practicados por cuenta
propia una vez se conocen, siempre es
mejor que al principio se asista a
clases con monitores, ya que son ellos
los que conocen cuáles son los
ejercicios más adecuados para este
medio. Una divertida opción ideal para
las personas amantes del agua que
tampoco requiere un equipo especial.
Basta con un bañador, un gorro y ganas
de pasarlo bien.