Sus desventajas
son que se vuelve demasiado monótona y que
la mayoría del peso que se pierde es por la
pérdida de agua, pues es mediante la orina
que se elimina la grasa. Además, esta dieta
no es conveniente para quienes sufren de
diabetes.
Debido a esto es
recomendable hacerla únicamente durante una
semana, tiempo durante el cual es
fundamental que se ingiera mucha agua para
no deshidratarse. Eso sí, es posible repetir
este régimen que no tiene ningún efecto
negativo sobre nuestro organismo, si somos
personas sanas, cada cuatro o cinco meses.
Entre sus
ventajas podemos mencionar que es una dieta
que no produce sensación de hambre ni
cansancio, pues es rica en nutrientes. Para
la gente que tiene gustos naturistas es
ideal, así como para quienes sufren de
retención de líquidos.
Esta dieta se
caracteriza por ser diurética, por lo que
los médicos naturalistas la recomiendan como
semiayuno.
Su menú es
bastante simple. Durante toda una semana, se
comen uvas con pepitas (semillas) y cáscara
(piel) a la hora
de las comidas principales. Las uvas pueden
ser de cualquier color, desde rojas, hasta
verdes o negras.
Además, dos
veces al día (las que se escojan) se ingiere
un caldo vegetal hecho en casa, sin sal.
Y por último, la
dieta se puede combinar con la ingestión de
todas las infusiones que se deseen.
El peso que se
puierde con esta dieta oscila entre 2 ó 2.5
Kilos y 4 kilos.